Días de definiciones para Pedro “Peter” Esteban Morales Anisco (30), el preso acusado de ser el autor intelectual del intento de asesinato de una niña de 12 años y de haber liderado —mientras se encontraba en la cárcel— una organización que es investigada por blanquear unos $800 millones provenientes del narcotráfico y de la venta de autos “truchos”.
Por una parte, el Juzgado Penal Colegiado N° 2 solicitará informes al Servicio Penitenciario provincial sobre la situación de encierro de Morales, ya que el viernes presentó un hábeas corpus. Según indicó su abogado, lleva en aislamiento más de 100 días y el máximo autorizado para el MAP es de 90 días.
Según información del Ministerio de Seguridad y Justicia, Morales Anisco fue trasladado del MAP (el sector de máxima seguridad de Almafuerte donde están alojados los presos considerados de “Muy Alto Perfil”, en celdas individuales y sin contacto con otros internos) el 1 de julio pasado y llevado a la Cárcel Federal, ubicada también en Cacheuta.
Operativo en el barrio Grilli de Guaymallén. Gentileza Ministerio de Seguridad y Justicia.
El viernes, durante una audiencia celebrada en el Polo Judicial tras la presentación del abogado Francisco Machuca, la jueza Patricia Alonso indicó que solicitará informes sobre la situación del recluso para luego tomar una decisión.
Por otra parte, el miércoles próximo, a las 8:30, en los Tribunales Federales, el juez Alberto Carelli abrirá una audiencia de formalización de prisión preventiva por una causa de lavado de activos por una suma calculada en unos $800 millones, que habría realizado una organización que sería dirigida por Pedro Morales Anisco desde la cárcel.
En esa audiencia, el equipo de las fiscales federales María Gloria André y María Eugenia Abihaggle presentará ante el juez una suerte de organigrama donde se detalla la actividad que no solo habría realizado en calidad de líder Morales Anisco, sino también unos 50 integrantes de la organización entre parientes, amigos, testaferros, penitenciarios y policías.
La Fiscalía solicitará la imputación de los sospechosos teniendo en cuenta el rol y la responsabilidad que tenía cada uno de ellos, según se desprende de una rigurosa investigación de sus billeteras virtuales y teléfonos para determinar la ruta del dinero que movieron.
En el mapeo se puede ver en la parte superior al presunto jefe: Pedro Esteban Morales Anisco, quien desde junio pasado cumple una condena unificada de 28 años y 3 meses de prisión. La última de ellas (de 6 años) es por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravada por la intervención de tres o más personas y por haberse cometido dentro de un establecimiento de alojamiento penitenciario.
Esta causa comenzó a investigarse en diciembre de 2024. A partir de ella y de otra causa por estafas (Morales había organizado desde el penal una organización dedicada a la venta de autos robados con papeles “truchos”), se inició la investigación por lavado de activos provenientes de la comercialización de droga.
Pues bien, en un segundo nivel de la causa por blanqueo (como partícipes primarios) se encuentran una mujer (su pareja: D. G., quien lo visitaba en la cárcel), tres hombres (N. P., A. C. y J. R.) y otra mujer identificada como M. Z. Estas cuatro personas de extrema confianza, desde afuera del penal, eran las encargadas de recibir órdenes del jefe, reclutar “colaboradores” y reenviarles dinero a estos últimos.
Parejas, amigos y uniformados
En el rango de “colaboradores” se encuentran al menos siete integrantes de las fuerzas de seguridad, algunos presos y sus esposas o parejas que los visitaban en el penal.
En total son más de 40 personas, y la Fiscalía, en una tarea ciclópea, ha podido establecer los montos que pasaron de mano en mano o de billetera virtual a billetera virtual. En muchos casos los montos son millonarios —hay una billetera que movió $70 millones— y los investigadores han puesto la lupa en autos y hasta en dos hostels.
En total, los investigadores hablan de una cifra total de entre $500 y $800 millones que se han blanqueado y cuyo origen es el tráfico de drogas y la venta de autos truchos con la que muchos mendocinos fueron estafados. Pero esta suma millonaria corresponde sólo al movimiento de billeteras virtuales, por lo que también hay que sumar dinero en efectivo y bienes; esto sin hablar del nivel de vida que llevaban algunos de los implicados.
El ataque a una nena
El 20 de abril, por el brutal ataque a una niña de 12 años de Godoy Cruz, la Fiscalía de Homicidios imputó a Morales Anisco por el delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa” (en calidad de autor intelectual), y por este delito podría ser juzgado a futuro. Para los investigadores, el preso habría enviado a un chico de 17 años a matar a la niña, quien es la hija de uno de los presos que fue condenado por vender drogas junto a Morales Anisco. Las diferencias entre ambos generaron que se planificara el ataque a la menor.
El violento ataque a la nena ocurrió cerca de las 19:20 del sábado 21 de marzo en la intersección de las calles Martín Coronado y El Carrizal del barrio Los Cerrillos, cuando los vecinos alertaron a los servicios de emergencia tras escuchar varias detonaciones de arma de fuego y ver a un hombre escapar corriendo del lugar. Según los testigos, alguien golpeó la puerta de su vivienda y la menor salió a atender.
En ese momento, se produjeron los disparos y la menor resultó herida en una mano y en una pierna. La niña recibió cuatro impactos de bala calibre 9 milímetros: dos en la pierna izquierda, uno en la derecha y otro en la mano derecha. Mientras tanto, el tirador (que logró llegar a un patio interno de la vivienda) escapó por la calle El Carrizal y luego se habría subido a un auto que lo esperaba.