Tras el polémico caso de la abogada Agostina Páez en Brasil, otro argentino quedó en la mira por el mismo motivo. El hombre de 38 años fue acusado de realizar un presunto gesto racista dentro de un bar durante los festejos por la victoria de la Selección Argentina frente a Inglaterra en las semifinales.
Ahora, la Justicia brasileña lo busca incansablemente tras lograr identificarlo con los videos que fueron entregados por la presunta víctima. Sin embargo, el sujeto implicado se dio cuenta de lo que había hecho y adelantó su regreso a Buenos Aires. De esta forma, quedó prófugo de la investigación.
El episodio ocurrió en un bar de Morro de San Pablo y quedó registrado en un video. Según la denuncia, el hombre identificado como Sebastían Fernando Ayala realizó movimientos que simulan los de un mono “enojado” frente a un empleado afrodescendiente del lugar, quien posteriormente radicó la denuncia.
Las grabaciones muestran a un grupo de argentinos celebrando el histórico triunfo de la Selección mientras uno de ellos realiza el gesto que ahora investiga la Policía Civil brasileña. El trabajador, que se encontraba fuera de servicio en ese momento, denunció el hecho como un “insulto racista”.
Adelantó su viaje y la Justicia lo declaró “prófugo”
Según informó el detective Thiago Campos, jefe de la comisaría a cargo del caso, el acusado fue captado por cámaras de seguridad en el aeropuerto de Salvador durante la madrugada del jueves, pocas horas después del episodio.
La investigación determinó que Ayala abandonó Brasil cerca de las 21 del miércoles, entre el momento en que ocurrió el hecho y la presentación formal de la denuncia. También fue registrado por las cámaras de una terminal antes de dirigirse al aeropuerto para regresar a Argentina.
Según la policía local, el hombre había ingresado al país el 10 de julio y tenía previsto permanecer hasta el 19 de ese mes. Sin embargo, decidió adelantar el viaje de regreso luego del incidente.
A raíz de esa situación, una juez brasileño ordenó su prisión preventiva y lo declaró “prófugo”. En la resolución sostuvo que utilizar la idea de una “broma” para justificar conductas discriminatorias constituye una forma de minimizar actos que afectan la dignidad humana.
Además, las autoridades solicitaron que las medidas cautelares sean comunicadas a la Argentina y notificaron del caso al Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y a la Embajada Argentina.