La polémica por las “risas” de los rugbiers acusado de asesinar a Fernando Báez Sosa: ¿existieron o no?

En la audiencia del miércoles, trascendieron estos rumores y se replicaron en los medios de todo el país. De hecho, hasta Fernando Burlando se refirió al tema. Pero qué fue lo que realmente ocurrió.

La polémica por las “risas” de los rugbiers acusado de asesinar a Fernando Báez Sosa: ¿existieron o no?
Los rugbiers acusados por el crimen de Fernando Báez Sosa.

Desde el entorno de los ocho imputados por el crimen de Fernando Báez Sosa fueron contundentes: “Gracias, pero contra un maremoto de noticias sesgadas o falsas nada podremos hacer”.

La tercera audiencia, que no fue transmitida vía YouTube ni pudo ser registrada por las cámaras de los numerosos medios de prensa que cubren el juicio, contó con la presencia de una decena de testigos que reconstruyeron el antes, el durante y el después del ataque al joven de 18 años, aquel 18 de enero de 2020 afuera del boliche Le Brique, en Villa Gesell.

Los ocho acusados no se sacaron nunca el barbijo, a pesar del pedido del abogado querellante Fernando Burlando (58).

Fernando Burlando, abogado de la familia de la víctima. / Foto: Gentileza
Fernando Burlando, abogado de la familia de la víctima. / Foto: Gentileza

Según las versiones, murmuraron entre sí cuando fue el turno del testimonio de Pablo Ventura (24), el remero falsamente acusado del homicidio. Otros dijeron que hasta esbozaron algunas risas, una situación que nadie corroboró, detalla Clarín.

“Aunque se rían de una cuestión que no tenga nada que ver con el juicio, en esto que es un templo, que es la sala de audiencia y donde están los papás de Fernando, no se pueden reír de nada. Si hicieron eso, son unos reverendos hijos de puta realmente”, advirtió Burlando en declaraciones a la prensa.

El abogado amplió: “Estoy a muy corto tiempo de empezar a insultar a todo el mundo. Yo pregunto: ¿De qué se ríen, hijos de puta?”.

Su par Hugo Tomei (51) es quien ejerce la defensa de los rugbiers, junto con Emilia Pertossi (27), hermana de los imputados Ciro (22) y Luciano Pertossi (21), y prima de Lucas Pertossi (23). La mujer lleva un par de años trabajando con su padrino en su estudio en Zárate. Los otros que están siendo juzgados son Máximo Thomsen (23), Ayrton Viollaz (23), Matías Benicelli (23), Enzo Comelli (22) y Blas Cinalli (21).

Pablo Ventura y su padres tras declarar en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa. gentileza / Clarín
Pablo Ventura y su padres tras declarar en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa. gentileza / Clarín

El enojo del abogado defensor y la respuesta de Burlando

El lunes, en la primera audiencia, Tomei planteó la suspensión del juicio al considerar que la fiscal del caso, Verónica Zamboni, “indagó a diez personas a la vez” (entre los detenidos de entonces también estaban Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, luego sobreseídos) en “un trámite de imputación exprés”, al que tildó de “ilegal” y que, de acuerdo a su punto de vista, impidió “el debido proceso legal” en la causa.

Se lo rechazaron porque ya se lo habían rechazado con anterioridad.

El abogado defensor viene sosteniendo hace rato que sus clientes “ya fueron condenados”. Es más, cuando se negaron a ser sometidos a pericias psiquiátricas y psicológicas pedidas por la querella, en marzo de 2022, presentaron escritos con el mismo argumento: “No poseo confianza en el proceso judicial que se viene llevando a cabo, ya que he padecido persecución mediática y he sido juzgado como ‘asesinato por autoridad judicial”, dijeron.

Tribunales de Dolores. / Foto: CLARÍN
Tribunales de Dolores. / Foto: CLARÍN

Tomei dice tener la sensación de que “no es un juicio justo” y que los rugbiers han sido tratados con “vejaciones” desde que ocurrió el hecho. Además, se queja de que “la ley no se está aplicando” y que “todos miran para el costado”.

Burlando, con su equipo de abogados, apuntó contra el defensor desde el primer día. “Tomei dijo: ‘no tengo teoría del caso’... no tener teoría del caso no permite concluir otra cosa que pensar que los asistidos están en un flagrante estado de indefensión. Si no tiene teoría del caso, ¿qué hace acá el doctor Tomei? Me da la sensación que no entienden nada”.

Posibles penas

A los rugbiers los imputan por “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, un delito que prevé una pena de prisión perpetua. Tomei sabe que tiene por delante una misión difícil: evitar sus condenas, aunque algunos de ellos ya se sientan resignados.

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