Continúa el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, y este martes, su hija Dalma brindó un testimonio crudo sobre los últimos momentos de su padre antes de morir.
La hija del Diez contó cómo fueron los últimos días de su padre y denunció que se hizo caso omiso a las advertencias sobre su estado de salud. "Nos decían que estábamos exagerando".
Continúa el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, y este martes, su hija Dalma brindó un testimonio crudo sobre los últimos momentos de su padre antes de morir.
Según declaró, días previos a su fallecimiento, tanto ella como su hermana Giannina notaron cambios de comportamiento en su papá y un deterioro físico evidente. "No lo veíamos de la misma manera que siempre. Estaba muy lento, cuando él era rápido. Cuando hablaba por videollamada, le decía que lo volvía a llamar a los 15 minutos y ya no le podía entender lo que decía, balbuceaba. Sentía que algunas cosas que decía no las podía registrar bien”, señaló.
Al respecto, Dalma apuntó contra el entorno de su padre y denunció que hicieron caso omiso a las advertencias de sus hijas sobre su estado de salud. "Nos decían que estábamos exagerando, que no era así. Eso dejó de pasar el día de su cumpleaños, el 30 de octubre, cuando todos vieron el estado en el que estaba. A partir de ahí tomaron cartas en el asunto, ya no éramos las locas que decíamos que mi papá no estaba bien”, declaró.
Durante la audiencia, la joven narró el momento en que el "Diez" fue trasladado a la clínica Ipensa para realizarse estudios. Allí, le diagnosticaron un hematoma subdural, pero los profesionales aclararon que no requería una intervención quirúrgica de urgencia. Sin embargo, Dalma afirmó que el médico Leopoldo Luque decidió operarlo igual y solicitó el traslado a Olivos.
En su declaración, la hija de Maradona contó cómo fueron los días en que su padre estuvo internado y apuntó contra Luque: “Desde Swiss Medical optaban por la internación en una clínica y Luque nos acercó la posibilidad de que una internación domiciliaria era mejor, porque mi papá no iba a aceptar internarse en una clínica. Nos presentó como la única opción posible. Nosotros aceptamos eso, pero pedimos que sea una internación seria, creímos que era lo mejor, con todos los equipos necesarios. Después nos dimos cuenta que nunca hubo ambulancia, que los enfermeros tenían problemas para entrar, que habían echado a los acompañantes terapéuticos. Nos hicieron creer que era la única opción posible”, señaló.
Asimismo, Dalma denunció que ni ella ni su hermana Giannina podían visitar a su padre en su casa en Tigre, donde estaba internado, ya que el psicólogo Carlos Díaz les recomendó no hacerlo para "no hostigarlo y no estarle encima". Conmovida, recordó el momento en que se enteró de la muerte de su papá.
"Me llamó Gianinna y me dijo que mi papá no estaba bien. Cuando llegué a la casa de Tigre, mi papá ya estaba fallecido. Entré a la habitación, estaba tapado con una sábana hasta la altura del pecho. Lo vi muy hinchado, todo el cuerpo, la cara”, declaró.