Analizan si a la mujer quemada en San Rafael quisieron matarla o se autolesionó

Vanesa Pino lleva 15 días internada en el Lagomaggiore con la mitad del cuerpo quemado. Su novio fue imputado como presunto autor del ataque, pero no descartan que ella se rociara combustible.

Analizan si a la mujer quemada en San Rafael quisieron matarla o se autolesionó
La mujer quedó internada en el hospital Lagomaggiore de Ciudad, adonde fue trasladada en helicóptero sanitario de la Policía | Imagen ilustrativa / Los Andes

Mientras la mujer sanrafaelina que sufrió graves quemaduras en un confuso hecho en el que estaba presente su novio sigue en grave estado, luchando por su vida, la Fiscalía de San Rafael intenta establecer si está frente a un caso de autolesión o una tentativa de femicidio.

Desde hace 15 días, Vanesa Pino, una vecina del distrito Las Paredes madre de dos niñas adolescentes, sigue internada en el hospital Lagomaggiore de Ciudad con un cuadro definido por el Ministerio de Salud como “pronóstico reservado”. La causa judicial, calificada como “femicidio en grado de tentativa”, podría dar un vuelco en los próximos días ya que algunos elementos indicarían que la mujer atentó contra su propia vida.

“Por el momento no se puede descartar ninguna de las dos hipótesis. No se puede rechazar todavía la tentativa de homicidio porque falta agregar pericias de bomberos, de Científica y otros estudios para encuadrar el caso. Pero, por otra parte, se han sumado a la causa elementos que sostienen que la mujer se habría autolesionado”, explicó a Los Andes una fuente judicial sureña.

Las hijas de la mujer declararon en Cámara Gesell, y si bien ellas dicen que socorrieron a la mujer, no fueron testigos presenciales del incidente.

Por su parte, el imputado, Javier Correa (27), ni bien se presentó ante la Justicia por decisión propia, declaró ante el fiscal y dio la siguiente versión: la mujer se echó combustible y luego se prendió fuego.

Una ampliación de los informes del Cuerpo Médico Forense apoya, en principio, esta hipótesis: un médico le dijo al fiscal que, al analizar las quemaduras, resulta probable que ella misma se hubiera autolesionado, tirándose encima un elemento combustible.

Es por eso que los investigadores piensan que es posible que el imputado haya tratado de socorrer a la mujer tirándole un balde con agua y luego se fue del lugar por temor a ser detenido, explicó la fuente consultada.

Correa hacía poco tiempo que salía con Vanesa, no tiene ningún antecedente y no tiene antecedentes de violencia de género con la víctima.

Un informe de un psiquiatra del Cuerpo Médico Forense analizó la historia clínica de la mujer, donde consta un cuadro de depresión (fue medicada por un cuadro de ansiedad e irritabilidad) con intentos de autoeliminación.

Ante este panorama, el abogado defensor de Correa pidió una audiencia de control jurisdiccional en la que solicitaría la libertad de su cliente. En tanto que desde la fiscalía se solicitará una prisión preventiva en modalidad domiciliaria. Un juez de Garantías deberá resolver la situación en los próximos días.

Un caso todavía confuso

El caso se conoció en la madrugada del lunes 27 de noviembre, alrededor de las 2, cuando Vanesa Pino ingresó a la guardia del hospital Schestakow a bordo de una ambulancia que la había trasladado desde su casa, en ruta provincial 157 del distrito Las Paredes.

La mujer presentaba quemaduras en distintas partes de cuerpo por las que fue asistida, quedando luego internada en el tercer piso del nosocomio sureño, donde se encuentra el área destinada a los pacientes quemados.

Pero ese mismo día a la siesta, tras evaluar la gravedad de cuadro, los especialistas decidieron que la joven madre fuera trasladada al hospital Lagomaggiore de forma urgente, por lo que se solicitó uno de los helicópteros Halcón de la Policía para realizar el operativo.

Un comunicado oficial del Ministerio Público Fiscal informó esa misma tarde que el estado de la paciente era “de carácter reservado” y que se encontraba “intubada con respiración asistida, hemodinámicamente estable y con quemaduras en torso y miembros superiores de tipo A y AB”.

Ayer se informó a este diario desde el Ministerio de Salud que Pino seguía “internada en terapia intensiva con estado reservado”. En ese momento trascendió que, dada la gravedad del caso con quemaduras en el 45% del cuerpo, la paciente seguía en una sala de Terapia Intensiva bajo el efecto de sedantes, aunque algunas medicaciones recetadas en un primer momento comenzaban a ser retiradas, algo que no cambiaba la gravedad de cuadro.

Ayer por la mañana desde Salud sólo se informó escuetamente la situación de Vanesa: “pronóstico reservado”, dijeron.

En relación al presunto autor del caso, el mismo lunes 27 de noviembre se presentó en la sede de Investigaciones sureña y, tras identificarse como Javier Correa, con domicilio en Villa 25 de Mayo, quedó detenido y luego pasó a los calabozos de la comisaría 60.

El 29 de noviembre, el fiscal Iván Ábalos imputó a Correa por el delito de “homicidio agravado por relación de pareja y violencia de género, en grado de tentativa”.

Tras analizar los primeros informes del Cuerpo Médico Forense y el resto de las áreas que intervinieron en la emergencia, entre ellos bomberos voluntarios y Policía Científica, el fiscal ordenó la imputación de Correa y el traslado a la cárcel sureña.

El sospechoso, asistido por su defensora, declaró ante el fiscal y explicó que Vanesa se habían tirado encima una sustancia inflamable y luego se había prendido fuego. Esta hipótesis fue analizada en un primer momento pero luego se descartó, aunque ahora vuelve a tomar fuerza.

Según las primeras versiones del caso, las dos hijas de la pareja –niñas de 14 y 16 años- relataron a los investigadores que instruyen el caso que los gritos de su madre las despertaron alrededor de la 1 de la madrugada del lunes 27 en la casa que comparten, ubicada sobre la ruta provincial 157.

La versión brindada por las menores indicaría que la mujer y su novio habían protagonizado una violenta discusión, por lo que la mujer las había enviado a dormir a sus habitaciones.

Luego, tras el pedido de ayuda, las niñas acudieron a asistir a su mamá y fue cuando, de acuerdo a su relato, el sospechoso les habría dicho: “Me voy porque va a venir la Policía y me va a llevar detenido”. De acuerdo a ese relato, el hombre luego se retiró con un bolso y unas zapatillas blancas con manchas de sangre.

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