La OSEP se está desangrando

En la investigación que aquí reproducimos en sus conclusiones generales se recogió información inteligente que aporta para entender el porqué de la decadencia de OSEP.

La OSEP  se está desangrando
OSEP

La OSEP, la obra social de los empleados públicos de Mendoza, que sobresale con cerca de 400.000 afiliados que forman un mercado cautivo, tiene un importante ingreso económico, pero padece una grave situación financiera que afecta la calidad de los servicios. La raíz del mal no es solo el dinero, sino también su cultura organizacional. Conseguir que OSEP funcione satisfactoriamente implica cambios profundos y técnicas modernas de gestión con una visión estratégica del mundo de la salud, nacional y global. Y muy importante: una administración transparente, independiente de la política y del gobierno, con una periódica y detallada rendición de cuentas que descarte sospechas de corrupción o incorrecto manejo de los recursos, con el soporte de una auditoría externa anual.

En esta investigación realizada por Heráclito Conocimiento y Estrategia, en el mes de abril, se recogió información inteligente que aporta para entender el porqué de la decadencia de OSEP. Se realizó con técnicas etnográficas cualitativas de observación, escucha y entrevistas en profundidad en 80 puntos-muestras del Gran Mendoza, integrados por prestadores de servicios de salud, farmacias y centros de atención de la obra social. Además, se completó el estudio con conversaciones con expertos en el tema de salud pública y conocedores del funcionamiento de la obra social.

El desangre de la OSEP se explica por la drástica baja de la oferta de los prestadores y grandes centros de atención, como los hospitales Santa Isabel de Hungría y Español, por mencionar a algunos. La principal causa: es insuficiente para el prestador el monto del coseguro que paga el afiliado sumado al dinero que la obra social entrega para completar el valor de la prestación. Un médico clínico, con experiencia destacada, cobra al paciente un coseguro $1000 antes de la consulta; a su vez, OSEP le paga al médico, por la misma consulta, $1035. En total el médico recibe $2035, pero la parte de la obra social la recibirá en unos cuatro meses, inflacionario mediante. Esta es la razón principal por la que un importante número de profesionales dejó de atender afiliados de OSEP y solo aceptan atención privada. El perjuicio para el paciente es evidente porque se hace cargo de la consulta, sin reintegro, que suele sobrepasar los $5000.

Cuando el afiliado encuentra un prestador que acepta OSEP, o utiliza la lista de profesionales que facilita la obra social, tiene que adaptarse a demoras en los turnos por la demanda concentrada causada por el sangrado que provocó el achique de la oferta. En este caso, el prestador acepta la obra social pero no le otorga prioridad al afiliado porque ese lugar lo ocupa el paciente que paga de su bolsillo, siendo más rentable e inmediato. En este contexto, atenderse con especialistas o concretar una operación con estudios especiales, puede tardar de 20 días a más de un mes. El ejemplo más repetido -y que angustia a los pacientes- son las intervenciones quirúrgicas críticas y estudios de alta complejidad que, si son urgentes, obliga al afiliado a pagar fuera del sistema de OSEP y, en numerosos casos, recurriendo a la ayuda económica familiar o al endeudamiento para juntar el dinero necesario.

El impacto en la salud mental

La población de psicólogos en Mendoza es numerosa, más limitado es el número de médicos psiquiatras. Si un afiliado de OSEP buscara ayuda con alguno de esos profesionales tendría inconvenientes para atenderse porque la mayoría no acepta la obra social, especialmente en consultorio particular. Entonces el afiliado puede recurrir a los hospitales como el Pereyra y el Sauce y también a centros ambulatorios públicos, o al Hospital del Carmen que es efector prestador de OSEP, con atención psiquiátrica. Pero en todos los casos tendría que soportar demoras en los turnos, sin juzgar la calidad de la atención. Hay centros privados que aceptan la obra social, como el Centro Psicoterapéutico Integral AEA y el Instituto Vilapriño – CESASIN, que tienen convenios y planes para abuso de sustancias y trastornos alimentarios, pero el afiliado deberá pasar por un trámite de admisión y aprobación de la obra social. En conclusión, ¿cuál es la situación de los centros de salud mental que aceptan la obra social?: el monto del coseguro y el pago de la obra social no cubren de manera satisfactoria los costos, menoscabando el ingreso económico de la organización. ¿Cuál es la consecuencia más relevante?: alta rotación de profesionales porque el mercado privado paga mejor. Hay que tener en cuenta que, para tratar adicciones y trastorno de conducta alimentaria, muy frecuentes en la población joven mendocina, se precisan profesionales capacitados y con experiencia. Los tratamientos son costosos y pueden ser prolongados, por lo tanto, con el cambio de terapeuta se perjudica al paciente.

Un aspecto económico desestabilizante de los recursos de la obra social, entre los muchos que hay - incluyendo el monto de los aportes del afiliado y del gobierno, que es un tema aparte - es el precio de los remedios e insumos, en continua suba. Los planes especiales y las recetas de medicamentos para enfermedades crónicas extraen abundante dinero del presupuesto porque son sumamente caros y la obra social, en la mayoría de los casos, los entrega sin costo. Esta situación se agravará por la estrategia de las grandes farmacéuticas que están imponiendo medicamentos biológicos de alta tecnología con precios exorbitantes, como, por ejemplo, los recetados para la artritis reumatoidea o el cáncer.

¿Qué siente el afiliado cuando le dicen que no se recibe OSEP?: frustración, angustia, rabia y exclusión. En Facebook de OSEP los afiliados reflejan la imagen desprestigiada de la obra social.

* Roberto B. Mena. Experto en estrategia y análisis de información. www.heraclito.com

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA