Reflexiones
Elogio de la competencia
Para que haya competencia justa no sólo es imprescindible la observación de reglas claras, sino también algo que en nuestro país parece haberse en buena medida perdido: la igualdad o -mejor- homogeneidad de condiciones. Ese mismo punto de partida inicial de los competidores, décadas pasadas se encontraba claramente posibilitado por aquella maravillosa fábrica de homogeneidad social argentina que es la educación.
Por Santiago Argüello