John Adesoye, un inmigrante nigeriano de 64 años y padre de cinco hijos, se graduó recientemente como enfermero en el Reino Unido. Completó un trayecto de cuatro años que incluyó un programa de asociado y un aprendizaje en el Hospital Southmead de Bristol. Durante sus estudios, coincidió semanalmente con su hijo Daniel en el campus.
John creció en una familia de agricultores pobres en Nigeria. Desde niño, su curiosidad se centró en el funcionamiento de la radio familiar, lo que lo llevó a interesarse por la electrónica. Antes de llegar a suelo británico, trabajó como técnico en Grecia reparando equipos electrónicos, una carrera que mantuvo durante años antes de su giro hacia la salud.
¿Cómo fue el camino de John Adesoye hacia la enfermería?
El proceso académico de Adesoye en la Universidad de West England consistió en un programa de dos años como asociado de enfermería y otros dos años de aprendizaje en el National Health Services Foundation Trust. Esta formación práctica se llevó a cabo principalmente en el Hospital Southmead, el mismo centro de salud que finalmente lo contrató tras recibir su título.
A pesar de sus décadas de experiencia laboral, John reconoció que nunca imaginó asistir a la universidad. Sin embargo, su persistencia lo llevó a las aulas, donde se produjo una coincidencia poco frecuente: su hijo Daniel asistía a la misma institución para cursar tecnología musical creativa. Un día por semana, ambos compartían el campus universitario mientras avanzaban en sus respectivos grados.
¿Qué significó para John Adesoye compartir la universidad con su hijo?
El contacto con compañeros de clase mayoritariamente jóvenes influyó en su percepción personal. Adesoye manifestó que estar integrado en ese grupo demográfico lo hizo sentir joven nuevamente, aunque no detalló si la presencia de su propio hijo en el mismo entorno académico producía el mismo efecto. Para él, el acceso a la educación superior fue una oportunidad que no dio por sentado.
John Adesoye finalizó su formación con un mensaje basado en su experiencia frente a los prejuicios generacionales. Tras asegurar su puesto profesional en el hospital donde realizó sus prácticas, sostiene que la edad no debe ser un impedimento para el aprendizaje. Actualmente, ejerce como enfermero en Bristol, aplicando sus nuevos conocimientos en el sistema de salud que lo formó.