La nueva Ley de Bienestar Animal en España ya establece límites claros para la tenencia de mascotas en espacios exteriores o confinados. Esta normativa busca garantizar la seguridad de los más de 15 millones de animales de compañía registrados en el país, imponiendo condiciones mínimas de habitabilidad y supervisión constante para evitar situaciones de desprotección.
¿Cuánto tiempo pueden estar solas las mascotas y dónde no pueden vivir?
La legislación española pone un foco riguroso en el tiempo que los animales pasan sin supervisión humana directa. Por regla general, ningún animal de compañía puede quedarse solo durante más de tres días consecutivos. Sin embargo, en el caso específico de los perros, el plazo es mucho más restrictivo: no pueden pasar más de veinticuatro horas consecutivas solos. El mecanismo detrás de esta decisión responde a la necesidad de prevenir el sufrimiento psicológico y físico derivado del aislamiento prolongado, asegurando que un responsable verifique el estado de salud y el entorno del animal de manera cotidiana.
Queda terminantemente prohibido mantener de forma habitual a perros y gatos en terrazas, balcones, azoteas, trasteros, sótanos o patios. Esta restricción se extiende también a los vehículos, donde la seguridad y salud de las mascotas suelen verse comprometidas por las condiciones ambientales. Se clasifica como una infracción grave porque estas conductas implican un daño o sufrimiento para el animal por omisión de los cuidados básicos, siempre que no se cause la muerte. El cumplimiento requiere integrar al animal en los espacios habitables de la vivienda para evitar su aislamiento en zonas no acondicionadas.
¿Qué multas aplica la nueva ley de bienestar animal?
El régimen sancionador se ha endurecido para asegurar que la protección animal sea efectiva en todos los hogares. Las infracciones graves, como mantener a las mascotas en balcones o espacios similares, conllevan multas que oscilan entre los 10.001 y los 50.000 euros. Para los casos de mayor gravedad, donde la integridad del animal corra un peligro severo, las sanciones pueden alcanzar los 200.000 euros. Es fundamental que los propietarios revisen las condiciones de sus patios y terrazas, eliminando cualquier hábito de permanencia continua en exteriores para ajustarse a la legalidad vigente y evitar procesos administrativos.