La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este viernes los aranceles globales impuestos por el presidente Donald Trump, en un revés significativo para uno de los ejes centrales de su agenda económica.
El máximo tribunal de Estados Unidos falló en contra del Presidente, ahora derrotado en un tema crucial de su agenda económica.
La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este viernes los aranceles globales impuestos por el presidente Donald Trump, en un revés significativo para uno de los ejes centrales de su agenda económica.
Por seis votos contra tres, el máximo tribunal invalidó los gravámenes que Trump había impuesto de manera unilateral al amparo de una ley de poderes de emergencia, incluidos los denominados aranceles “recíprocos” aplicados a casi todos los países.
Se trata del primer gran tema de la amplia agenda del mandatario que llega directamente a la Corte, tribunal cuya actual mayoría conservadora se consolidó con tres nombramientos realizados por el propio Trump durante su primer mandato.
La mayoría sostuvo que la Constitución otorga “muy claramente” al Congreso la facultad de imponer impuestos, incluidos los aranceles. En la opinión principal, el presidente del tribunal, John Roberts, afirmó que “los redactores no otorgaron ninguna parte de la facultad tributaria al Poder Ejecutivo”.
En disidencia, el juez Brett Kavanaugh consideró que los aranceles cuestionados encuadraban dentro de las atribuciones legales invocadas por la Casa Blanca. “Los aranceles en cuestión pueden o no ser una política sensata. Pero, a juzgar por el texto, la historia y los precedentes, son claramente legales”, escribió.
El núcleo del caso giró en torno a una norma de 1977 que permite al presidente regular importaciones durante emergencias nacionales. La administración Trump argumentó que esa ley habilitaba también la imposición de aranceles.
Si bien otros presidentes recurrieron a esa legislación en decenas de ocasiones, principalmente para aplicar sanciones, Trump fue el primero en utilizarla para establecer impuestos generalizados a las importaciones.
En abril de 2025, el mandatario impuso aranceles “recíprocos” a la mayoría de los países con el argumento de corregir déficits comerciales que declaró como emergencia nacional.
La ofensiva arancelaria derivó en múltiples demandas judiciales. Una docena de estados de mayoría demócrata iniciaron acciones legales, al igual que pequeñas empresas dedicadas a la venta de productos que van desde insumos de plomería hasta juguetes educativos y ropa de ciclismo.
El impacto económico de las medidas fue estimado en unos 3 billones de dólares a lo largo de la próxima década, según la Oficina de Presupuesto del Congreso. De acuerdo con datos federales de diciembre, el Tesoro recaudó más de 133 000 millones de dólares en concepto de impuestos a las importaciones aplicados bajo la ley de emergencia.
Varias compañías, entre ellas la cadena de supermercados Costco, ya presentaron demandas para reclamar reembolsos.
El fallo llega pese a una serie de victorias recientes de Trump en la lista de emergencias del tribunal, que le habían permitido sostener decisiones ejecutivas de alto impacto, desde despidos de funcionarios hasta recortes sustanciales de financiamiento federal. Esta vez, sin embargo, la mayoría marcó un límite claro a la expansión del poder presidencial en materia tributaria.