Las aceitunas de mesa comercializadas quedaron alcanzadas por una modificación oficial que cambia la manera en que deben presentarse determinados datos en sus etiquetas. La reforma también introduce ajustes para los vinagres, un ingrediente utilizado en pepinos, cebollitas y otras conservas.
El Real Decreto 142/2026 entró en vigor el 1 de marzo de 2026. Afecta directamente al etiquetado de las aceitunas de mesa y a determinados ingredientes y márgenes de acidez permitidos para los vinagres.
Qué información deberán mostrar las aceitunas
La denominación del producto debe incluir “aceitunas” o “aceitunas de mesa”, además de su forma de presentación y su categoría comercial. El color también debe indicarse, salvo cuando el envase sea transparente y permita observar claramente el contenido.
La modificación más importante para España aparece en las aceitunas rellenas. La denominación deberá seguir la fórmula “aceituna rellena de…”, completada con el ingrediente que caracteriza el producto.
Cuando el supuesto relleno de anchoa, pimiento u otro alimento sea en realidad una pasta elaborada con varios componentes, la lista de ingredientes deberá aclarar que se trata de una pasta y detallar su composición completa.
Por ejemplo, el frente puede indicar “aceitunas rellenas de anchoa”, pero el listado posterior tendrá que informar si el interior está elaborado con una pasta que también contiene espesantes, otros pescados, agua, sal o ingredientes adicionales.
Qué cambia para los vinagres
La norma en España incorpora o aclara varios ingredientes que pueden emplearse en la elaboración de vinagre, entre ellos jugos de frutas, jugos concentrados y distintas presentaciones de mosto de uva.
También admite el uso de mosto de uva fresca apagado con alcohol en determinados vinagres protegidos por una Denominación de Origen o Indicación Geográfica, siempre que el procedimiento esté contemplado en sus condiciones específicas.
Respecto de la acidez declarada, se acepta una diferencia de hasta 0,2 grados en productos generales y de 0,5 grados en vinagres con DOP o IGP, siempre que se respete el mínimo legal correspondiente.
Los pepinos y demás vegetales conservados en vinagre pueden verse afectados por cambios en la materia prima utilizada por los fabricantes, pero el Real Decreto 142/2026 no crea para ellos una clasificación nueva de calidad.