23 de julio de 2026 - 14:00

Oficial y confirmado: el jamón y otros productos como el chorizo y los embutidos cambian para siempre su calidad alimentaria en 2026

Una nueva norma que redefine qué productos pueden presentarse como “naturales” o de “elaboración artesanal”.

El cambio no significa que todos los embutidos deban modificar automáticamente su receta ni que su composición nutricional vaya a mejorar.

La reforma establece principalmente qué condiciones deben cumplir para utilizar determinadas palabras comerciales, cómo se identifica el comienzo del curado y qué nuevas denominaciones quedan reconocidas.

Qué productos podrán llamarse “naturales”

Desde la entrada en vigencia de la norma en España, un derivado cárnico solamente puede incluir la palabra “natural” en su etiqueta cuando cumple una lista concreta de requisitos.

Entre las condiciones establecidas se encuentran:

  • No utilizar aditivos alimentarios, salvo coadyuvantes tecnológicos y gases de envasado.
  • Emplear únicamente aromas naturales.
  • No incorporar ingredientes considerados organismos genéticamente modificados.
  • No utilizar ingredientes irradiados.
  • No incluir nanomateriales artificiales.
  • No agregar almidón ni fécula.
  • En los embutidos, emplear tripa natural.

Esto no implica que un producto sin la palabra “natural” sea inseguro o de mala calidad. Los aditivos autorizados continúan sometidos a controles sanitarios; la diferencia es que la mención comercial deja de poder utilizarse de manera ambigua.

Qué deberá cumplir un embutido artesanal

La expresión “elaboración artesanal” también queda sujeta a criterios verificables. Para utilizarla, debe primar el trabajo humano sobre el mecánico, la producción no puede realizarse en grandes series y parte del formado debe hacerse manualmente.

Además, la elaboración debe estar dirigida por un maestro artesano, una figura equivalente o una persona con experiencia y conocimientos demostrables.

La norma busca impedir que un producto fabricado mediante procesos industriales masivos se presente como artesanal solamente por el diseño del envase, la tipografía o una estrategia publicitaria.

La fecha de salazón y la trazabilidad del jamón

Los jamones y paletas curados deben conservar una identificación individual que incluya, como mínimo, la semana y el año en que ingresaron en salazón. Esa marca debe colocarse antes de comenzar el proceso y acompañar a la pieza durante su elaboración y comercialización.

Cuando el jamón se deshuesa, corta o vende en lonchas y la marca original desaparece, la información debe poder recuperarse mediante el número de lote y los registros de trazabilidad.

La nueva norma también reconoce legalmente la denominación “jamón de pavo” y elimina del listado español la expresión “mortadela bolonia”, debido a la protección europea que posee la Mortadella Bologna elaborada en determinadas regiones de Italia.

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