25 de junio de 2026 - 12:37

Marte tuvo vida: los nuevos rastros hallados por el rover Perseverance de la NASA

El robot, que alcanzó un récord de recorrido, identificó moléculas de carbono orgánico en las rocas del cauce de un río que transportaba agua hace miles de millones de años.

El rover Perseverance, uno de los proyectos más ambiciosos de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio ( NASA, en inglés) en Marte, detectó moléculas de carbono complejas en rocas ubicadas dentro del cráter Jezero, una región que alguna vez albergó un antiguo sistema fluvial y que hoy aparece como uno de los lugares más prometedores para encontrar evidencias de vida pasada en el planeta rojo.

El hallazgo fue realizado gracias al instrumento Sherloc, un sofisticado sistema instalado en el vehículo robótico que analiza la composición química de las rocas mediante luz ultravioleta.

Las mediciones permitieron identificar carbono orgánico en formaciones geológicas de la zona conocida como Bright Angel, ubicada en Neretva Vallis, un antiguo cauce de agua que desembocaba en el cráter Jezero hace miles de millones de años.

El cráter Jezero en Marte
El cráter Jezero en Marte

El cráter Jezero en Marte

La detección generó gran expectativa porque se trata de carbono macromolecular, también conocido como MMC, una forma compleja de carbono que en la Tierra suele estar asociada a procesos biológicos. Sin embargo, los científicos aclararon que todavía no existe evidencia suficiente para afirmar que se trata de restos de organismos vivos.

Según destacó elDiario.es, Ashley Murphy, investigadora del Instituto de Ciencias Planetarias de Arizona y una de las autoras del estudio, explicó que este tipo de compuestos "puede proceder de fuentes biológicas, como la materia orgánica fosilizada que se encuentra en las capas microbianas y en el carbón".

No obstante, también remarcó que puede originarse mediante procesos geológicos naturales o incluso llegar al planeta a través de impactos de meteoritos.

Un lugar que ya había despertado sospechas por vida marciana

La región de Bright Angel ya había captado la atención de los especialistas en 2024. En aquella oportunidad, Perseverance descubrió manchas y estructuras minerales en las rocas que presentaban similitudes con formaciones generadas por microorganismos fosilizados en la Tierra.

Cuando esos resultados fueron difundidos, algunos investigadores consideraron que podían representar una de las señales más prometedoras encontradas hasta ahora en Marte.

Un récord que marca el avance de la exploración en Marte

El anuncio de las moléculas de carbono coincidió además con otro logro histórico para la misión.

El pasado 14 de junio, Perseverance completó un recorrido total de 42,195 kilómetros sobre la superficie marciana, equivalente a la distancia de una maratón. La marca representa un récord para la exploración robótica del planeta.

El robot Perseverance es un vehículo explorador de la NASA que aterrizó en Marte en febrero de 2021
El robot Perseverance es un vehículo explorador de la NASA que aterrizó en Marte en febrero de 2021

El robot Perseverance es un vehículo explorador de la NASA que aterrizó en Marte en febrero de 2021

El rover alcanzó esa distancia luego de cinco años y cuatro meses de operaciones, superando el registro que mantenía Opportunity, otro histórico vehículo de la NASA que necesitó más de once años para recorrer la misma cantidad de kilómetros.

Aunque la cifra puede parecer modesta en comparación con los desplazamientos terrestres, el desafío en Marte es enorme.

Perseverance se mueve sobre un terreno extremadamente irregular, bajo control remoto desde la Tierra, con recursos energéticos limitados y una velocidad máxima cercana a los 0,1 kilómetros por hora.

Actualmente, la agencia espacial estadounidense trabaja en una nueva propuesta de viajes a Marte que podría concretarse durante 2030. Mientras tanto, China también avanza en sus propios planes y espera regresar a la Tierra con muestras de Marte en 2031.

Más allá de las incógnitas que todavía persisten, los investigadores destacan que este nuevo hallazgo se suma a otros descubrimientos realizados por el rover Curiosity en el cráter Gale. La presencia de compuestos orgánicos en regiones separadas por más de 3.000 kilómetros refuerza una hipótesis cada vez más sólida: Marte pudo haber sido un planeta habitable en el pasado.

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