Liberaron a Roberto Baldo, uno de los argentinos que permanecía detenido en Venezuela por decisión del régimen de Nicolás Maduro (hoy a cargo de Delcy Rodríguez).
Estaba preso desde 2024 junto a su esposa y trabajaba en una pizzería en Caracas. Ya son tres los ciudadanos argentinos puestos en libertad desde la intervención de Estados Unidos.
Liberaron a Roberto Baldo, uno de los argentinos que permanecía detenido en Venezuela por decisión del régimen de Nicolás Maduro (hoy a cargo de Delcy Rodríguez).
La liberación ocurrió días atrás, pero recién trascendió públicamente en las últimas horas, según publicó Infobae en base a fuentes vinculadas a la ONG Foro Penal, la principal organización que brinda asistencia jurídica a personas detenidas de manera arbitraria en el país caribeño.
Baldo fue capturado junto a su esposa, Montserrat Espinosa Irbern, el 29 de noviembre de 2024. Ambos recuperaron la libertad, aunque desde Foro Penal advirtieron que la excarcelación no implica el levantamiento automático de los cargos en su contra.
El caso se conoció poco después de la liberación de otro argentino, Gustavo Gabriel Rivara, en una secuencia que volvió a poner el foco sobre los detenidos extranjeros en Venezuela.
"¡Roberto vuelve a casa! Mientras algunos negaban la existencia de presos políticos en la dictadura venezolana, él estaba encerrado sin causa y sin debido proceso. Hoy recupera su libertad y vuelve con su familia. Pero todavía faltan Nahuel y Germán. Tienen que ser todos", dijo la senadora oficialista y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
La detención de Baldo se había mantenido en estricta reserva durante meses. Su nombre apareció apenas mencionado en un Reporte Especial sobre Presos Políticos con Nacionalidad Extranjera elaborado por Foro Penal, publicado en marzo de este año, pero que recién ahora comenzó a circular fuera de los ámbitos especializados. En ese informe también se consignó la detención y posterior liberación de su esposa.
Roberto Baldo nació en la Argentina, vive en Venezuela desde hace décadas y posee doble nacionalidad argentina y venezolana. Junto a Espinosa Irbern, el argentino es propietario de una pizzería en el barrio de Los Palos Grandes, una zona residencial de clase media-alta de Caracas. No tiene militancia política ni exposición pública, un dato que explica en parte por qué su arresto pasó casi inadvertido durante los primeros meses.
Según la reconstrucción de Foro Penal, ambos fueron detenidos por presuntos agentes de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Durante varios días permanecieron desaparecidos, sin que sus familiares supieran dónde estaban ni bajo qué cargos. Recién el 2 de diciembre de 2024 fueron presentados ante un juez, cuando se les imputó el delito de terrorismo, una figura penal utilizada de manera recurrente por el régimen chavista contra opositores, activistas o personas consideradas sospechosas.
De acuerdo con la ONG, la detención estuvo vinculada con un sobre que habría sido dejado en la pizzería de Baldo para ser entregado por un mensajero en la embajada argentina.
El dato cobró especial relevancia por el contexto diplomático: para entonces, la Argentina ya no tenía representación en Caracas. El 31 de julio de 2024, el gobierno de Maduro expulsó al encargado de negocios Andrés Mangiarotti y al resto del personal diplomático, luego de que Javier Milei no reconociera el resultado de las elecciones presidenciales venezolanas.
Tras la imputación, la pareja fue separada. Roberto Baldo quedó detenido en el Centro Penitenciario Yare III, en el estado Miranda, a aproximadamente una hora de Caracas, una zona que concentra complejos carcelarios señalados de forma reiterada por organismos de derechos humanos. Montserrat Espinosa fue trasladada a una sede de la Policía Nacional Bolivariana en el barrio El Valle, al sur de la capital.
Sobre el complejo Yare pesan denuncias por aislamiento prolongado, desnutrición, malos tratos y torturas. Es uno de los establecimientos más cuestionados del sistema penitenciario venezolano y, al mismo tiempo, uno de los más opacos para el monitoreo externo.
A diferencia de otros casos, el entorno de Baldo y Espinosa optó por no exponer públicamente la detención. Hubo menciones aisladas en medios españoles -ella también tiene ciudadanía de ese país-, pero en la Argentina el tema permaneció en silencio. Desde la Cancillería, el manejo del caso fue hermético.
En total, son cinco los argentinos detenidos por el régimen venezolano en este contexto: Gustavo Rivara, Roberto Baldo y Yaacob Harary ya fueron liberados.
Permanecen detenidos el gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani, en una lista que sigue generando preocupación diplomática y denuncias internacionales por violaciones a los derechos humanos. Recién a partir de la intervención de Estados Unidos, ocurrida el mes pasado, el panorama empezó a cambiar.