11 de marzo de 2026 - 18:50

La guerra en Medio Oriente afecta las rutas de vuelos y aumentan los pasajes a nivel global

La suba del petróleo y del jet fuel, impulsada por el recrudecimiento del conflicto en la región, obliga a las aerolíneas a ajustar rutas y costos.

El recrudecimiento de las tensiones bélicas en Medio Oriente comenzó a proyectar una sombra de incertidumbre sobre la industria aérea internacional, manifestándose a través de una reconfiguración de los flujos de tráfico y una presión económica sin precedentes sobre los insumos básicos.

Según advirtió el director general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), Willie Walsh, la volatilidad en la región ya está provocando ajustes estratégicos en las aerolíneas para garantizar la operatividad y seguridad de sus trayectos.

“A raíz de los movimientos recientes en el precio del barril de petróleo y del consecuente aumento en el precio del combustible de aviación (Jet Fuel), Aerolíneas Argentinas implementará temporalmente un recargo por combustible en sus vuelos”, indicaron las fuentes este mediodía.

Aclararon que “la medida se encuentra en línea con decisiones adoptadas por la industria y busca mitigar el impacto de estos incrementos en la estructura de costos de la compañía”.

Explicaron que, “en el caso de los vuelos regionales e internacionales, el cargo será de entre 10 y 50 dólares por tramo, según el destino y para los vuelos de cabotaje, el cargo a aplicar será de 7.500 pesos por tramo”.

“Aerolíneas Argentinas continuará monitoreando la evolución del mercado con el objetivo de proteger su estructura de costos y minimizar el impacto en sus pasajeros”, señalaron finalmente.

Aerolíneas Argentinas
Aerolíneas Argentinas anunció el lanzamiento de nuevos vuelos que conectaran a las ciudades de Córdoba, Rosario y Tucumán con Miami.

Aerolíneas Argentinas anunció el lanzamiento de nuevos vuelos que conectaran a las ciudades de Córdoba, Rosario y Tucumán con Miami.

La medida, es sensiblemente inferior a la adoptada por otras compañías, como algunas americanas, por ejemplo, que sumaron alrededor de 100 dólares al costo de sus tickets.

En rutas Internacionales de Larga Distancia, los pasajes hacia Europa, Asia y Estados Unidos sufrieron los mayores incrementos, situándose entre un 12% y un 18%. Esto responde a que el combustible representa una porción mayor del costo operativo en vuelos de más de 8 horas.

En rutas Regionales y Domésticas, particularmente en Sudamérica, el alza ha sido más moderada pero constante, con incrementos de entre el 5% y el 8%.

Aerolíneas como LATAM, Avianca y diversas low-cost han intentado absorber parte del costo para no afectar la demanda, aunque ya han comenzado a aplicar “recargos por combustible” (fuel surcharges) directos.

Aun así, a nivel global, uno de los efectos más inmediatos de la crisis es la alteración de los centros de conexión o hubs tradicionales en Oriente Medio. Ante el riesgo que supone el uso del espacio aéreo afectado, especialmente tras el inicio de las hostilidades con Irán, una parte significativa del tráfico de pasajeros y carga está siendo redirigida hacia rutas alternativas que conectan con Asia.

Este desplazamiento logístico busca evitar zonas de exclusión o peligro, lo que conlleva trayectos más largos y una reestructuración temporal de la oferta de vuelos, a pesar de que la demanda de viajes globales se mantiene resiliente.

Cómo afecta al mercado de la energía

En el plano económico, la principal señal de alerta se encuentra en el mercado de la energía. Walsh subrayó que, si bien el precio del petróleo ha experimentado alzas, el costo del combustible de aviación ha crecido con una intensidad significativamente mayor.

Este fenómeno se explica por el incremento del denominado crack spread o diferencial de refinación, que en algunos casos extremos ha llegado al 100%, duplicando las previsiones anuales que se situaban en torno al 41%. Esta disparidad evidencia que el impacto financiero para las aerolíneas está siendo impulsado no solo por el valor del crudo, sino por la complejidad y especulación en el proceso de refinamiento.

A pesar de este escenario adverso, la IATA proyecta una visión de cauteloso optimismo respaldada por la experiencia histórica del sector. Walsh recordó que la industria ya ha navegado entornos de precios elevados, como ocurrió entre 2011 y 2013 cuando el combustible alcanzó niveles cercanos a los 130 dólares sin comprometer la rentabilidad estructural del transporte aéreo.

En la actualidad, ya se observan señales de estabilización y un descenso incipiente en los precios, una vez superados los picos provocados por la especulación financiera inicial.

La expectativa de la industria se centra ahora en la normalización de la situación en Irán y la reapertura plena del espacio aéreo regional. Para la IATA, aunque el conflicto representa un “desafío adicional” de gestión, no constituye una crisis existencial.

La capacidad de resiliencia demostrada por aerolíneas como Emirates, que ha logrado mantener el núcleo de su programación, sugiere que el sector está preparado para una recuperación acelerada una vez que los canales diplomáticos y militares permitan restaurar la previsibilidad en las rutas de Oriente Medio.

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