Sanciones millonarias y expulsión: el duro castigo que enfrenta Irán por bajarse del Mundial 2026
El Gobierno de Irán descartó participar en la cita debido a la guerra y las medidas impuestas por Washington, dejando un hueco en el grupo de Bélgica y Egipto.
A solo 92 días del inicio de la Copa del Mundo 2026, la Selección de Irán confirmó que no participará del torneo debido al conflicto bélico y la tensión política con Estados Unidos. El ministro de Deportes, Ahmad Donyamali, aseguró que no están dadas las condiciones tras el asesinato de su líder y los ataques sufridos recientemente.
La noticia sacudió la organización del torneo, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. A pesar de que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, había manifestado que la delegación iraní era bienvenida para competir, el gobierno del país asiático tomó la decisión de retirar a su equipo masculino de forma oficial.
Selección de Irán
La Selección de Irán planea bajarse del Mundial 2026
Selección de fútbol de Irán
Selección de fútbol de Irán
EFE
Los artículos de la FIFA y el posible reemplazo de Irak
La renuncia de una federación ya clasificada no es un trámite sencillo y activa de inmediato los protocolos legales del ente rector. El motivo de este despliegue reside en la necesidad de la FIFA de proteger la integridad de la competencia y los acuerdos organizativos para evitar que el certamen pierda equilibrio deportivo. Según las reglas 6.2 y 6.7 de su reglamento, el Consejo de la FIFA tiene la facultad discrecional de decidir si sustituye a la asociación renunciante por otra.
En este contexto, la prioridad técnica suele ser mantener el cupo de la misma confederación para no alterar la representación geográfica del torneo. Esto coloca a Irak como el principal candidato para ocupar la vacante en el Grupo G, donde ya esperan Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Irak se encuentra actualmente en zona de repechaje y es el equipo mejor ubicado de la Confederación Asiática (AFC) que aún no tiene su boleto directo. Si se confirma su ascenso al Grupo G para cubrir el lugar de Irán, su posición original en el repechaje sería ocupada por Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, la decisión final depende enteramente de la discreción de la FIFA, que todavía no ha emitido un comunicado oficial sobre cómo procederá ante esta baja histórica.
Además de la pérdida deportiva, la Federación de Irán enfrenta consecuencias económicas y disciplinarias severas. El reglamento estipula multas que oscilan entre los 250.000 y 500.000 francos suizos para los equipos que se retiren poco antes del comienzo de la competencia. Estas sanciones pueden agravarse con medidas disciplinarias adicionales, como la expulsión de la asociación de futuras competencias internacionales, una situación que dejaría al fútbol iraní en un aislamiento total por tiempo indeterminado.
La prensa internacional ya cataloga esta medida como un boicot, recordando que es la única selección que se ha retirado del Mundial 2026 por decisión propia debido a causas políticas y bélicas. El impacto de esta renuncia pone en jaque la organización del torneo en una de sus sedes principales, mientras el mundo del fútbol aguarda la resolución de un conflicto que traspasó los límites del campo de juego.