Los transeúntes y vecinos del Capitolio se vieron sorprendidos el pasado martes por la aparición de una imponente estatua dorada, donde se presenta al presidente de Estados Unidos Donald Trump y al empresario Jeffrey Epstein.
Un colectivo de artistas instaló la estatua en Washington para denunciar los vínculos entre el presidente estadounidense y el fallecido financista.
Los transeúntes y vecinos del Capitolio se vieron sorprendidos el pasado martes por la aparición de una imponente estatua dorada, donde se presenta al presidente de Estados Unidos Donald Trump y al empresario Jeffrey Epstein.
La escultura satírica, los presenta en una pose que calca la película Titanic, con Trump sosteniendo a Epstein, recreando la icónica escena entre Jack y Rose en la famosa película.
La escultura, de aproximadamente 3,6 metros de altura, busca satirizar la relación entre ambos personajes. En la base de la pieza, una placa establece un paralelismo entre los protagonistas de la película y la escultura: “La trágica historia de amor entre Jack y Rose fue construida sobre viajes lujuriosos, fiestas báquicas y escenas secretas de desnudos. Este monumento honra el vínculo entre Donald Trump y Jeffrey Epstein, una amistad aparentemente construida sobre viajes lujosos, fiestas báquicas y escenas secretas de desnudos”.
La intervención es obra del colectivo artístico anónimo The Secret Handshake. Según el grupo, el objetivo de estas acciones es provocar incomodidad en el poder político y las élites económicas, además de reabrir el debate público sobre la relación entre el mandatario y Epstein, la cual ha sido documentada en archivos desclasificados por el Departamento de Justicia. Se estima que cada una de estas intervenciones tiene un costo de 40.000 dólares.
Junto a la estatua, se instalaron diez pancartas gigantes con fotografías reales de Trump y Epstein en eventos sociales durante las décadas de 1990 y 2000. Estas imágenes incluyen el lema “Make America Safe Again” (Hacer a Estados Unidos un lugar seguro de nuevo), parodiando el eslogan de campaña de Trump, y lucen una versión alterada del sello del Departamento de Justicia. Junto a la estatua, se instalaron diez pancartas gigantes con fotografías reales de Trump y Epstein en eventos sociales durante las décadas de 1990 y 2000. Estas imágenes incluyen el lema “Make America Safe Again” (Hacer a Estados Unidos un lugar seguro de nuevo), parodiando el eslogan de campaña de Trump, y lucen una versión alterada del sello del Departamento de Justicia.
En septiembre de 2025, el colectivo colocó otra escultura titulada Best Friends Forever, que mostraba a ambos hombres tomados de la mano. En aquella ocasión, el Servicio de Parques Nacionales retiró la obra en menos de 24 horas, aunque fue repuesta días después antes de ser quitada definitivamente.
Otras intervenciones previas de The Secret Handshake incluyen una Estatua de la Libertad fracturada con el sello de “aprobado por el dictador” y una tarjeta de cumpleaños gigante que Trump supuestamente envió a Epstein en 2003. La nueva estatua de Titanic se suma a esta serie de protestas visuales ubicadas estratégicamente en el corazón del poder político de los Estados Unidos.