29 de marzo de 2026 - 12:54

Heredó una casa en Croacia, no pudo venderla y al querer regalarla recibió llamados de todo el país

Tras heredar una vivienda y no encontrar compradores interesados, la familia Filipovi recibió casi 300 llamadas de personas que buscan mudarse.

Mato Filipovi y su familia tomaron una decisión drástica ante la imposibilidad de vender una casa heredada en el este de Croacia. Al vivir a mil kilómetros de distancia, los costos de mantenimiento transformaron la vivienda en una carga económica, lo que los llevó a publicarla de forma gratuita en un sitio de clasificados.

La casa se encuentra en el pequeño pueblo en la región de Slavonia, justo en la frontera con Serbia y Bosnia y Herzegovina. Fue una herencia de la suegra de Mato, pero como la familia reside en el extranjero, pagar para que alguien cortara el pasto y cuidara el lugar dejó de tener sentido financiero. "Simplemente no nos conviene", explicó Mato al portal local.

image

El impacto de un anuncio poco común

En cuanto el aviso apareció en el portal Njuškalo, el teléfono de Mato no dejó de sonar. Recibió entre 250 y 300 llamadas y más de 70 mensajes de personas de todo el país, desde Split hasta Vukovar. Muchos de los interesados compartieron historias difíciles que conmovieron a los dueños, quienes aseguran haber escuchado relatos para reír y otros para llorar.

Debido a la avalancha de consultas, la familia decidió borrar el anuncio porque ya tienen candidatos firmes para recibir la propiedad. La única condición que pusieron es que el nuevo dueño realmente quiera vivir en la casa y se comprometa a mantenerla en buen estado. Consideran que es una oportunidad ideal para jubilados que no tienen vivienda propia o para familias que hoy pagan alquileres altos.

image

Condiciones de la vivienda y realidad regional

La propiedad no es una ruina. Cuenta con conexión a la red eléctrica, aunque debe ser reactivada, y el agua se obtiene de un pozo con bomba, a pesar de que la red de agua potable pasa por la puerta. La construcción incluye un baño funcional y un terreno amplio donde se puede cultivar una huerta o criar animales.

Esta situación refleja la realidad de urii, un pueblo que en 2021 apenas registraba 206 habitantes. Según Mato, la mayoría de los residentes eran personas mayores que han ido falleciendo, lo que dejó una gran cantidad de casas vacías en la zona. Al regalar la suya, la familia Filipovi busca que el hogar no se deteriore y que alguien pueda tener un techo propio sin las trabas del mercado inmobiliario tradicional.

LAS MAS LEIDAS