La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este martes el intento del presidente, Donald Trump, de poner fin a la ciudadanía por nacimiento, al invalidar un decreto que era una pieza clave de la agenda del mandatario.
La Corte Suprema estadounidense declaró "inconstitucional" la orden presidencial de excluir de la ciudadanía a los hijos de extranjeros, indocumentados o regulares. Tras la negativa, Trump instó al Congreso a tomar medidas.
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este martes el intento del presidente, Donald Trump, de poner fin a la ciudadanía por nacimiento, al invalidar un decreto que era una pieza clave de la agenda del mandatario.
Según detalló la Agencia Noticias Argentinas, el republicano prometió durante su campaña que pondría fin al llamado “turismo de nacimiento” y cuyo segundo mandato estuvo marcado por una política de endurecimiento contra la inmigración, tanto regular como irregular.
El fallo mantiene vigente el principio de que toda persona nacida en Estados Unidos es ciudadana del país, incluso si sus padres no lo son.
El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, redactó la opinión de la mayoría, integrada por jueces conservadores y liberales. Tres jueces conservadores (Clarence Thomas, Samuel Alito y Neil Gorsuch) discreparon con la decisión.
“La ciudadanía, antes y ahora, era el derecho a tener derechos, a participar libremente en nuestra comunidad política”, escribió Roberts en nombre de la Corte. “Los redactores de la Decimocuarta Enmienda extendieron esa promesa a ‘toda persona nacida libre en esta tierra’. Hoy mantenemos esa promesa”, sentenció.
Thomas, con el apoyo de Gorsuch, argumentó que la versión de la mayoría sobre la historia de la norma para obtener la ciudadanía estadounidense “no es históricamente precisa”.
“Hoy, el Tribunal da el paso extraordinario de declarar inconstitucional la orden presidencial que excluye de la ciudadanía a los hijos de visitantes extranjeros temporales e inmigrantes indocumentados. Al hacerlo, el Tribunal se suma a la triste historia de la Decimocuarta Enmienda, que fue diseñada y entendida para garantizar la igualdad de derechos a los negros liberados, pero que en cambio ha sido utilizada para proyectos políticos que el Congreso de la Reconstrucción no apoyó”, agregó Thomas.
El decreto buscaba negar la ciudadanía estadounidense automática a los bebés nacidos de padres que se encontraban en Estados Unidos de forma ilegal o temporal. La orden ejecutiva habría trastocado la interpretación tradicional de la Cláusula de Ciudadanía de la Constitución, que otorga la ciudadanía a casi todas las personas nacidas en Estados Unidos.
Pero la directiva nunca entró en vigor, ya que fue bloqueada por todos los tribunales federales que la examinaron. En respuesta a la decisión de la Corte Suprema, Trump instó al Congreso a tomar medidas para restringir la ciudadanía por derecho de nacimiento.
“La Corte Suprema ratificó la ciudadanía por derecho de nacimiento, lo cual es lamentable para nuestro país, pero podemos remediarlo fácilmente en el Congreso mediante legislación, con el apoyo del Presidente, algo que ya se ha determinado durante este proceso”, escribió en Truth Social.