Ubicada en el norte de Salzburgo, cerca de la frontera alemana, el pequeño pueblo de Fucking decidió poner fin a siglos de historia nominal. El acoso constante de turistas y el robo sistemático de los carteles de entrada obligaron a los vecinos a votar una nueva denominación que rige desde 2021.
Durante los últimos años, la presión de las redes sociales se volvió insoportable para los habitantes. Los visitantes no solo llegaban para sacarse fotos, sino que muchos se llevaban los carteles como trofeo. Las autoridades intentaron frenar los robos instalando postes de concreto reforzados con acero, pero el efecto llamada de internet fue más fuerte que las barreras físicas.
¿Cuál es el verdadero origen del nombre Fucking?
Contrario a lo que circula en las redes, el nombre no tenía ninguna relación con el idioma inglés. Según los registros, la aldea fue constituida en el año 1070 y su nombre original proviene de un personaje ilustre de la zona llamado "Focko". En germano antiguo, el sufijo "ing" significa gente, por lo que el nombre se traduce simplemente como "el lugar de la gente de Focko".
"Este nombre no tiene nada que ver con lo que muchos piensan, es decir, con su significado en inglés. Se debe al nombre de una persona ilustre de la zona llamado 'Focko'". A lo largo de casi un milenio, la denominación evolucionó por variantes como Fukching y Fugkhing, hasta que el auge del inglés en el siglo XXI lo transformó en una burla global.
¿Cómo fue el camino hacia el cambio de nombre a Fugging?
La lucha de los vecinos por mantener su identidad fue larga. En el año 2004 realizaron un referéndum para decidir si cambiaban el nombre debido a las mofas constantes, pero en ese momento la mayoría votó a favor de mantener su herencia histórica. Sin embargo, la situación escaló a niveles absurdos, incluyendo ofertas de sitios web para adultos que ofrecían acceso gratuito a los residentes solo por vivir allí.
Finalmente, el consejo local del municipio de Tarsdorf, encabezado por la alcaldesa Andrea Holzner, aprobó la transición oficial hacia el nombre de Fugging. Desde el 1 de enero de 2021, la aldea busca recuperar la tranquilidad que el acoso digital les quitó, dejando atrás una marca nominal que sobrevivió 900 años pero que no pudo con la era de los memes.