El papa León XIV se refirió este domingo a la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma Ceuta y expresó su preocupación por la situación que se vive en la frontera entre España y Marruecos. Tras el rezo de Ángelus, pidió que se encuentren “soluciones de paz, de estabilidad y de justicia”.
El Pontífice pronunció su mensaje en español desde la ventana del Palacio Apostólico del Vaticano y encomendó la situación a la intercesión de Nuestra Señora de África. Sus palabras llegaron pocos días después del masivo ingreso de migrantes al enclave español.
"Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta, pidiendo a Dios, por medio de la intercesión de Nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia", expresó León XIV durante su intervención ante los fieles reunidos en la plaza de San Pedro.
La situación en Ceuta continúa siendo compleja. Muchos de los migrantes trataron de alcanzar a nado el territorio español, en un episodio sin precedentes que dejó numerosas víctimas. Según la fuerza de seguridad, cerca de 73.500 habrían regresado a Marruecos y las víctimas mortales ascenderían a 71.
No obstante, el Ministerio del Interior español no ha confirmado estas cifras y mantiene una estimación oficial de más de 48.300 retornos frente a entre 50.000 y 60.000 entradas, mientras que los últimos datos difundidos señalan que el número de fallecidos podría haber aumentado hasta 84.
El papa León XIV pide que el “rezo” continúe
Por otra parte, la preocupación del Papa por quienes están sufriendo a causa de los numerosos conflictos que siguen activos en el mundo se ha mantenido muy presente en su corazón, tanto por las guerras que ocupan la atención de los medios de comunicación como por aquellas que han quedado relegadas al olvido.
Frente a este panorama internacional, el Pontífice manifestó: “Continuemos rezando por la paz, para que en el mundo cesen las guerras y se encuentren soluciones diplomáticas a los conflictos. Recordemos a todas las víctimas de las hostilidades, especialmente a los más débiles e indefensos: niños, ancianos y enfermos. Que el Señor consuele a quienes sufren y bendiga la labor de quienes llevan ayuda y consuelo”.
El Santo Padre renovó así su llamamiento a la paz y pidió no olvidar a las poblaciones afectadas por las hostilidades, entre las que se encuentra la guerra en Ucrania, donde nuevos ataques del ejército ruso han causado al menos ocho víctimas, sumados a un atentado suicida en Moscú frente a un local donde se encontraba el jefe de la aviación militar rusa que ha dejado tres personas fallecidas.