Combustible en emergencia: si los precios siguen en aumento, se introducirá un límite de velocidad de 80 km/h
El gobierno británico activaría planes de contingencia en pocas semanas si continúa el desabastecimiento, priorizando servicios de emergencia y limitando la compra al público.
Gran Bretaña teme un desabastecimiento de combustible.
El recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio puso en jaque el suministro decombustible a nivel mundial. Ante la escalada de precios y la amenaza de desabastecimiento, Gran Bretaña ya prepara un plan de emergencia que incluye reducir la velocidad máxima a 80 km/h y racionar la venta de nafta.
La situación es crítica y, según advierten analistas locales, el Reino Unido podría quedar a pocas semanas de sufrir una falta grave de petróleo y gas. Mientras algunos países aplican límites de precios para contener la inflación, el gobierno británico contempla activar el Plan Nacional de Emergencia para Combustible, una herramienta legal que otorga poderes extraordinarios al Estado para intervenir el mercado.
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Poderes de emergencia y prioridad de servicios
Estas facultades provienen de la Ley de Energía de 1976 y permiten al gobierno controlar tanto la oferta como la demanda de productos derivados del petróleo. En el escenario más severo, se implementaría una "racionalización del combustible", donde los servicios de emergencia y el transporte público tendrían prioridad absoluta para cargar sus tanques en las estaciones de servicio antes que los particulares.
El mecanismo principal para reducir la demanda de forma inmediata es el límite temporal de velocidad de 80 km/h en todas las rutas y autopistas. Los fundamentos técnicos indican que a esta velocidad los motores funcionan con mayor eficiencia de consumo, lo que permitiría que las reservas nacionales de crudo duren más tiempo frente a un posible corte de suministro externo. No es una medida de seguridad vial, sino una estrategia de supervivencia energética.
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Controles de abastecimiento y restricciones
Además de la velocidad, el plan contempla un sistema de compra máxima por usuario. Esta medida limitaría la cantidad de litros que un conductor puede cargar por vez para evitar el acaparamiento por pánico y asegurar que toda la población tenga acceso a una cantidad mínima de energía para traslados esenciales. Las estaciones de servicio también podrían sufrir restricciones en sus horarios de atención para centralizar la distribución de los productos.
Aunque fuentes oficiales aseguran que actualmente las estaciones están bien abastecidas y los envíos de crudo siguen ingresando al país, la activación de estos planes online confirma la gravedad de la situación. El gobierno británico busca estar preparado para los peores escenarios de interrupción de suministro, un espejo de la fragilidad energética que enfrenta Europa hoy ante la inestabilidad de los mercados internacionales.