sábado 27 de febrero de 2021

"No vine a decir que ganamos, pero creo que seremos los ganadores” dijo Joe Biden desde su bunker en Delaware / Gentileza
Mundo

Biden saca ventaja y Trump se lanza a una ofensiva judicial

Al demócrata le faltan 6 electores para consagrarse. El actual presidente habla de fraude y pide recuentos en estados clave.

  • jueves, 5 de noviembre de 2020
"No vine a decir que ganamos, pero creo que seremos los ganadores” dijo Joe Biden desde su bunker en Delaware / Gentileza

“Cuenten cada voto” pasó de ser un cartel solitario en manos de un simpatizante a un grito colectivo de los demócratas, ansiosos por celebrar el inminente triunfo de Joe Biden.

En pocas horas podría conocerse si el exvicepresidente de Barack Obama logra algo que en los últimos 100 años sólo sucedió cuatro veces: dejar a un jefe de Estado sin segundo mandato.

Paradojas del destino: el estado de Nevada, donde la familia de Donald Trump supo desarrollar un imperio de casinos y de hoteles, podría sellar la suerte del republicano si Biden obtiene los votos que le faltan para convertirse en el 46° presidente de Estados Unidos.

En desventaja, el actual mandatario denunció fraude y recurrió a la Justicia para que se detuviera el recuento de los votos en algunos de los estados que podrían decidir la elección. Con el escrutinio nacional casi completado, Biden está a seis electores de los 270 que necesita un candidato en el Colegio Electoral para ser declarado presidente, luego de que las principales cadenas de noticias proyectaron su triunfo en los cruciales estados de Wisconsin y Michigan, en el medio oeste del país.

El senador de 77 años podría alcanzar el número mágico si gana en Nevada, y de esta forma llegar a la Casa Blanca prescindiendo de Pensilvania, un estado donde se imponía Trump por un puñado de votos.

Reclamo de Trump

Horas antes, en la madrugada, y cuando los resultados aún no eran claros, el republicano se apresuró a denunciar fraude y dijo que, de ser necesario, elevaría su reclamo a la Corte Suprema.

“Este es un fraude (...). Queremos que la votación se detenga”, dijo desde la Casa Blanca, luego de que millones de personas se volcaron a las urnas para una elección histórica con la mayor participación desde que las mujeres lograron el derecho al voto, en 1920: un 66,8%, o 160 millones de electores, según la web Elections Project.

Por la tarde, cuando ya estaba claro que la presidencia dependía de un puñado de estados donde aún se contaban los votos, su equipo de campaña impugnó el escrutinio ante la Justicia en Michigan, en Pensilvania y en Georgia, y pidió un recuento de votos en Wisconsin.

Las demandas exigen que se detenga el recuento en esos tres estados hasta que se dé “mejor” acceso a fiscales republicanos a los lugares donde se procesan y se cuentan los votos, dijo Justin Clark, el subdirector de la campaña de Trump.

El actual inquilino de la Casa Blanca iba por delante de Biden en Pensilvania, pero la distancia comenzó a acortarse a medida que se contaban los votos por correo, en una elección de escrutinio complicado en gran parte por la pandemia de coronavirus, que hizo que el voto por anticipado, presencial pero sobre todo por correo, batiera todos los récords: más de 100 millones.

Biden respondió a la ofensiva legal de Trump con una breve declaración leída desde Wilmington, en la que dijo que daría batalla. “Nosotros, el pueblo, no vamos a ser silenciados. Nosotros, el pueblo, no vamos a ser intimidados”, afirmó, y agregó: “Cuando finalice el conteo, creo que vamos a ser los ganadores”.

Cuando todavía seguían en suspenso los resultados de cinco estados, incluyendo Georgia y Carolina del Norte, Biden señaló: “Está claro que hemos ganado suficientes estados para alcanzar los 270 votos electorales”.

Su equipo de campaña consideró “indignantes” las declaraciones de Trump sobre impugnar la votación ante la Corte y aseguró que su equipo legal estaba “listo para actuar”.

Recuerdo de 2000

Con el nombre del ganador en suspenso en varios estados, el escenario para algunos se presentaba quizás más caótico que el de 2000, cuando las elecciones dependían del resultado de Florida y la Corte Suprema dio por ganador al republicano George W. Bush sobre el demócrata Al Gore luego de un litigio de 36 días.

El recuento de votos siempre sigue después del día de las elecciones en este país, y la mayoría de los estados tiene sus propias reglas sobre cuándo debe terminar. Para el caso de las presidenciales, esto debe ser siempre antes de la fecha de diciembre en que se reúne el Colegio Electoral.

Algunos estados cuentan primero los votos presenciales y luego los emitidos por correo, como Michigan y Wisconsin, lo que explicaría por qué Biden pasó al frente en ambos luego de que Trump sacó allí una gran ventaja inicial al comienzo del escrutinio.

Biden suma 264 de los 270 votos del Colegio Electoral y Trump, 214, lo que traducido en votos totales es 50,4%, o 70.426.694, contra un 48,1%, o 67.191.864 votos, del candidato republicano.

Tensión política

El intento de frenar el escrutinio

Al grito de “todos los votos cuentan, cuenten todos los votos”, cientos de personas se concentraron anoche en las escaleras de la Biblioteca de Nueva York en la Quinta Avenida de Manhattan para denunciar los intentos del presidente Donald Trump de frenar el escrutinio en dos estados clave.

Entre los leones que guardan las puertas del centenario edificio, organizaciones obreras, de inmigrantes y políticas se dieron cita para mostrar su rechazo a la petición de Trump de recontar los votos en el estado de Wisconsin y a las amenazas de solicitar ante los tribunales la detención del escrutinio en Michigan y en Pensilvania.

También hubo manifestaciones en al menos una decena de ciudades del país, y en algunas de ellas se registraron enfrentamientos entre simpatizantes demócratas y republicanos, que también salieron a las calles.


Por las redes