El gobierno de Cuba advirtió a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que a partir de este lunes el país se quedó sin combustible para aviación debido al "asedio petrolero" de Estados Unidos.
La novedad se conoce en paralelo al crecimiento de la tensión con Estados Unidos y la crisis energética en la isla.
El gobierno de Cuba advirtió a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que a partir de este lunes el país se quedó sin combustible para aviación debido al "asedio petrolero" de Estados Unidos.
Por su parte, Rusia anunció que busca soluciones junto a autoridades de Cuba y hará lo posible para ayudar en la crisis aeroportuaria y propiciar el retorno de turistas rusos, afirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
"Tanto por canales diplomáticos como por otras vías, mantenemos intensos contactos con los amigos cubanos", declaró Peskov en su rueda de prensa telefónica diaria, al insistir en que "la situación en Cuba es realmente crítica".
Añadió que "estas medidas sofocantes por parte de Estados Unidos realmente generan grandes dificultades para el país" y aseguró que Moscú y La Habana estudian "posibles vías para solucionar estos problemas, o al menos, paliarlos".
Según informó este lunes el servicio de prensa de la Unión de la Industria Turística Rusa, en estos momentos en la nación caribeña se encuentran alrededor de 4.000 turistas rusos y todos los vuelos previstos se efectúan con normalidad.
El mensaje oficial Notam (aviso a aviadores) de las autoridades cubanas a pilotos y controladores especifica que el déficit de queroseno afecta a todos los aeropuertos internacionales de Cuba. El periodo de validez de la notificación es por un mes, del 10 de febrero y hasta el 11 de marzo.
"JET A1 FUEL NOT AVBL" (fuel para aviones A1 no disponible), dice el mensaje Notam codificado según aparece actualmente en la base de datos de la estadounidense Administración Federal de la Aviación (FAA) y replicado luego por la agencia EFE.
Los aeropuertos afectados son el José Martí de La Habana (oeste), el Juan Gualberto Gómez de Varadero (oeste), el Jaime González de Cienfuegos (centro), el Abel Santamaría de Santa Clara (centro), el Ignacio Agramonte de Camagüey (centro), el Jardines del Rey de Cayo Coco (centro), el Frank País de Holguín (este), el Antonio Maceo de Santiago de Cuba (este) y el Sierra Maestra de Manzanillo (este).
Por el momento, las aerolíneas afectadas -principalmente estadounidenses, españolas, panameñas y mexicanas- no dijeron públicamente cómo van a afrontar esta situación, que podría generar alteraciones en rutas, frecuencias y horarios, al menos en el corto plazo.
Pese a la gravedad de la noticia, este hecho no es nuevo en Cuba. En situaciones similares previas -tanto en el periodo especial en los años 90 como en cuellos de botella temporales en los últimos meses- las aerolíneas habían salvado el problema reacomodando sus rutas de salida de la isla con escalas extra para repostar en México o República Dominicana.
La mayoría de vuelos que conectan la isla con el exterior cubren rutas a Florida, en Estados Unidos (Miami, Tampa, Fort Lauderdale), España (Madrid), Panamá (Ciudad de Panamá) y México (Ciudad de México, Mérida, Cancún).
Cuba también tiene conexiones regulares con Bogotá (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana) y Caracas (Venezuela), entre otras capitales latinoamericanas.
El anuncio puede afectar al ya maltrecho sector turístico nacional, varado en una crisis desde la pandemia por las consecuencias del Covid-19, las sanciones estadounidenses y los problemas económicos del país, que lastran la calidad de la oferta y el servicio.
Varios países, entre ellos, Argentina, habían advertido ya en fechas recientes a sus ciudadanos sobre los riesgos de viajar a Cuba en las actuales circunstancias, debido a los apagones -y sus consecuencias- y la escalada de tensiones con Estados Unidos.