El Mediterráneo enfrenta una semana de contrastes extremos con la llegada de la primera ola de calor africano a Italia y un frente frío violento en los Balcanes. Mientras Sicilia y Calabria rozarán los 30 grados este lunes, una perturbación atlántica provocará tormentas y un desplome térmico drástico en Croacia y el Adriático.
El calor proveniente del Sahara irrumpirá con fuerza en el sur de Italia durante el 11 y 12 de mayo, elevando los termómetros en zonas internas de Catania y Palermo. Este fenómeno, habitual a finales de primavera, se presenta este año tras un invierno y una primavera extremadamente lluviosos que habían mantenido las temperaturas bajo control hasta ahora.
Sicilia y el sur de Italia al borde de los 30 grados por el calor sahariano
Esta cúpula de aire subtropical tendrá una duración breve debido a la persistencia de bajas presiones que siguen apuntando hacia el continente. Las regiones italianas de Basilicata, Campania y Puglia verán máximas de hasta 27 grados, pero el alivio será efímero; a partir del 13 de mayo, nuevas perturbaciones atlánticas recuperarán el control del Mediterráneo central.
En paralelo, la situación en el Adriático es opuesta. Croacia experimenta un cambio radical desde este domingo por la noche con la llegada de una masa de aire húmedo y frío desde el suroeste. El lunes 11 de mayo será el último día de temperaturas agradables antes de que un frente frío atraviese la región el martes, provocando tormentas eléctricas y rachas de viento intensas.
Tormentas, viento de bura y desplome térmico en los Balcanes
Los meteorólogos advierten sobre una caída de las máximas hasta los 17 grados el martes, con mínimas nocturnas que podrían descender a los 6 grados en el interior de los Balcanes. En la zona costera de Velebit, se esperan ráfagas de bura (viento del norte) con fuerza de temporal, lo que complicará la navegación y el transporte terrestre.
Este escenario de inestabilidad se extenderá por gran parte del sur de Europa entre el 14 y el 20 de mayo. La semana se perfila como una de las más turbulentas de la temporada, con un alto riesgo de inundaciones locales y fenómenos tormentosos severos en el centro y norte de Italia, donde el calor africano no logrará consolidarse.