Si había alguien que se merecía la victoria en el Gran Premio de Bahrein era Charles Leclerc, el joven piloto de Ferrari obtuvo la pole el sábado y el domingo manejó de manera fantástica durante la carrera para tomar la punta tras un duelo con su compañero de equipo Sebastian Vettel. Pero los problemas en su auto aparecieron y perdió dos posiciones. Hamilton, quien ganó la competencia, lo consoló en un gran gesto.
