El árbitro estonio Kristjan Kruk llegó a Mendoza en 2024 y su vida cambió por completo. Tras conocer a Sofía, una mendocina con quien hoy mantiene una relación, decidió apostar por un nuevo desafío profesional: convertirse en árbitro del fútbol argentino.
Con experiencia previa como asistente en la Primera División de Estonia, el joven de 24 años dio su primer paso al incorporarse al staff arbitral de la Liga Mendocina de Fútbol. "De niño jugaba en mi país y a los 15 años hice el curso de arbitraje. Con el tiempo me di cuenta que como jugador no era tan bueno y me incline por el arbitraje. En ese entonces, era joven y sabía que podía llegar a ganarme un lugar como árbitro asistente en la Primera División de Estonia. En 2023 alcancé ese objetivo y estuve tres temporadas allí", relata Kristjan a Los Andes.
Mendoza y el deseo más grande
Apenas un puñado de meses después sucedería el encuentro con la mendocina que le robó el corazón. "Me gusta mucho Mendoza y acá conocí a mi novia. Elegí quedarme a vivir acá, y mi gran deseo es llegar a dirigir lo más alto del fútbol argentino", dice en un perfecto castellano.
Estonio de nacimiento, pero con sangre polaca corriendo por sus venas ("Mi papá es polaco", contó), disfruta de este presente en Mendoza. "Se sintió mucho desde lo cultural, pero sobre todo en lo deportivo: allá podíamos usar el VAR, algo que en la Liga Mendocina no ocurre. Además, veo que los árbitros deben completar demasiado papelerío", dice. Y de inmediato agrega: "El fútbol de acá es muy diferente de mi país, pero me gusta mucho. Juegan con mucha pasión y me gusta el nivel. Allá se insulta menos (risas). La cultura de los hinchas es mucho más fuerte en Argentina. Acá hay buena onda durante la previa del partido, pero después se calienta un poco".
En una reunión reciente, le presentaron a Fernando Espinoza y Cristian Navarro, árbitro y asistente mendocinos, respectivamente, con actualidad en el fútbol máximo de nuestro país. Eso lo motivó a seguir buscando su sueño. "Espero llegar a lo más alto del fútbol de este país y deseo que mis colegas de Estonia puedan tener la experiencia en una liga del extranjero. Agradezco cada oportunidad y a los árbitros de Mendoza, quienes siempre están dispuestos a dar una mano", se despide.