Los datos acompañan esa tendencia. Un estudio reciente sobre fútbol femenino en Argentina indica que una de cada cuatro mujeres jugó al fútbol al menos una vez durante el último año, mientras que tres de cada diez argentinos consumen contenidos vinculados a esta disciplina al menos una vez por mes.
La realidad en las ligas mendocinas
En la zona Este funciona la Liga Rivadaviense, presidida por Diego Torralbo, donde participan seis equipos en la rama femenina. Según explicó el dirigente, uno de los principales obstáculos está vinculado a los costos de inscripción.
"Tenemos una problemática: las jugadoras deben abonar unos 50 mil pesos por temporada por seguros, carnets y exámenes médicos, y muchos equipos no quieren afrontar ese monto. Estamos tratando de solucionarlo. Lamentablemente, muchas chicas prefieren jugar torneos muy amateurs antes que disputar una competencia federada", señaló.
En esa región, el desarrollo del fútbol femenino se sostiene desde los clubes. Entre los que más han impulsado la disciplina se encuentran Escuela Deportiva Junín, Montecaseros, Racing de Bermejo, 25 de Mayo, Tres Acequias y Rodríguez Peña.
En el Valle de Uco, la actividad se organiza a través de las ligas Tupungatina, Sancarlina y Tunuyanina. Mario Ceverino, periodista deportivo con larga trayectoria en la región, destacó el crecimiento que experimenta la competencia en San Carlos.
"En la Liga Sancarlina hay doce equipos disputando la primera división. Todos se preparan muy bien porque buscan clasificar al Regional. Las chicas de La Consulta son las tricampeonas, aunque por distintos motivos no han participado en ese certamen. Además, todos los clubes tienen sexta y quinta división, que juegan los sábados, mientras que los domingos se disputan los partidos de primera y reserva", explicó.
Ceverino remarcó que el fútbol femenino en San Carlos "crece día a día" y que se trata de la liga "más ordenada y con mejor estructura" de la región. En contraste, la Liga Tunuyanina cuenta con apenas seis equipos y durante un tiempo la actividad se redujo, aunque comenzó a recuperarse el año pasado. En Tupungato, la organización es buena, pero aún faltan recursos e infraestructura. "Muchas jugadoras se van como refuerzo a la Liga Sancarlina", agregó.
En la capital provincial, la Liga Mendocina también muestra un crecimiento sostenido. Giuliana Díaz, presidenta de la comisión femenina, explicó que la participación abarca edades tempranas.
"Tenemos niñas desde los ocho años en todos los clubes. No es obligatorio tener fútbol femenino en las instituciones de la liga local, aunque sí lo es para los clubes que participan en torneos superiores. La cantidad de equipos varía cada año; la temporada pasada terminamos con 16 en primera división. Hoy hay más de 2.000 chicas federadas entre primera e inferiores", detalló.
Díaz reconoció que uno de los principales desafíos sigue siendo el aspecto económico. "Los costos de participación son elevados y se está trabajando para encontrar beneficios, de modo que el factor económico no sea el motivo por el cual abandonen la competencia", afirmó.
A pesar de las dificultades, la dirigente se mostró optimista sobre el futuro de la disciplina. "Las expectativas son buenas, pero hay que pensarlo como un proyecto a largo plazo. Es un proceso en el que recién estamos invirtiendo para que más adelante dé frutos. Cada vez más chicas se inclinan por el fútbol, pero todavía debemos seguir creciendo y mejorando. También hay que entenderlo como un modelo de negocio dentro de la liga, que permita financiarlo y sostenerlo".
Además, señaló que el crecimiento se refleja en la cantidad de jugadoras que surgen de los clubes. "Año tras año aumenta el número de futbolistas. Han venido representantes de la AFA a observar jugadoras, formamos selecciones Sub-15 y Sub-20, y varias deportistas emigraron al fútbol profesional en otras provincias".
Entre los equipos más competitivos de la Liga Mendocina se destacan Independiente Rivadavia, Godoy Cruz, Gimnasia y Deportivo Maipú, habituales protagonistas en las instancias finales. También sobresalen proyectos como Las Pumas y Pink, instituciones dedicadas exclusivamente al fútbol femenino.
En el sur provincial, la Liga Sanrafaelina reúne a unas 500 jugadoras, de las cuales alrededor de 150 pertenecen a inferiores. El año pasado participaron 12 equipos y para esta temporada se espera la presencia de 15 en la Copa Vendimia.
Sin embargo, allí las dificultades están marcadas por las distancias entre los clubes. Con 26 instituciones afiliadas, muchas jugadoras deben recorrer largos trayectos para entrenar y competir.
Desde la prensa de la liga señalaron que la falta de apoyo externo complica. "No hay ayuda del Estado ni de empresas, como ocurre en otros departamentos. Es mucho sacrificio lograr que un club apoye al fútbol femenino".
En ese contexto, algunas instituciones mantienen proyectos más consolidados, como Pedal, Huracán y Deportivo Argentino, que cuentan con divisiones inferiores y una base importante de futbolistas. En otros casos, las propias jugadoras deben afrontar parte de los costos: pagan cuotas o el club cubre solo una parte del seguro.
"Es complicado el desarrollo del fútbol femenino en San Rafael porque tampoco hay gran asistencia de público en los partidos, como sí sucede en otros lugares", concluyen desde la organización.
Ídolas del Futuro: proyectar el talento
La reciente edición del programa Ídolas del Futuro vino a ofrecer nuevas oportunidades para las futbolistas mendocinas, acercándolas a un entorno de formación y observación profesional. A través de jornadas de entrenamiento y evaluación, jugadoras de distintos puntos de la provincia encuentran en este programa la posibilidad de mostrarse ante entrenadores, reclutadores y representantes de instituciones deportivas de Argentina y del exterior.
Entrenadores y visores de clubes, universidades y organizaciones internacionales analizaron el desempeño de las futbolistas. Y todos coincidieron en el análisis: en Mendoza hay talento, proyección y potencial de desarrollo.
El programa fue ideado por Florencia Barbera. "Nació para cubrir una deuda histórica: la falta de oportunidades y visibilidad de las jugadoras de fútbol femenino”, explicó.
En experiencias previas, futbolistas mendocinas realizaron procesos de entrenamiento de alto rendimiento en España, acompañadas por un equipo técnico interdisciplinario integrado por entrenador, preparador físico, kinesiólogo y nutricionista.
Más allá de las evaluaciones deportivas, el proyecto busca consolidarse como un puente entre el talento local y nuevas posibilidades de desarrollo profesional. “Lo que soñaste de chica todavía puede pasar. Esto no era un sueño imposible, era falta de oportunidades. Por eso nació Ídolas del Futuro”, afirmó Barbera.