Las frutas y verduras de Mendoza, ¿tienen residuos de agroquímicos?

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El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria tomó más de 900 muestras entre enero de 2019 y marzo de 2022 en mercados de concentración, para su análisis en laboratorio.

Cada tanto se conocen los resultados de análisis realizados en los mercados de concentración de frutas y verduras de Buenos Aires, que suelen arrojar la presencia de residuos de agroquímicos en un buen número de productos. Esto puede despertar la pregunta de qué sucede en nuestra provincia. Entre enero de 2019 y marzo de 2022, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) tomó 931 muestras para analizarlas en laboratorio. Y los hallazgos fueron que en 95% de los casos no se detectó ningún residuo.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos, a fin de llevar una vida activa y sana. Se entiende por inocuo a todo alimento que no causa daño a quien lo consume.

Mediante la implementación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), se procura reducir al mínimo las posibilidades de que un alimento intrínsecamente saludable pueda llegar a producir daño a la salud a partir de la manipulación humana. La utilización de productos agroquímicos para el control de plagas agrícolas impactará positiva o negativamente según el uso que se haga de ellos para la protección de los cultivos.

En el marco legal, la Ley Provincial de Agroquímicos 5665 establece entre sus objetivos generar mecanismos para evitar la contaminación de alimentos. Para ello, el Iscamen extrae sistemáticamente muestras en diversos centros y mercados de concentración de frutas y verduras.

Muestreo y detección de residuos

En las muestras analizadas y de los resultados obtenidos en laboratorio, se observa un correcto uso en cuanto a la utilización de productos habilitados para cada cultivo y los tiempos de carencia para cada caso. Este último consiste en respetar el tiempo que debe transcurrir entre la aplicación de un producto y su cosecha. De esta manera, se permite que el químico se degrade y no queden residuos, no permitidos, en los productos vegetales.

Haciendo un análisis desde 2019 hasta la actualidad, se analizaron 931 muestras vegetales habiéndose detectado en promedio que 95% de las muestras están libres de residuos, 2% presentaron residuos dentro de la tolerancia y sólo el 3% restante responde a infracciones por el uso de productos no permitidos para la especie vegetal analizada. Esta situación es conocida como “desvío de uso”, siendo el clorpirifos el de mayor detección. Cabe recordar que la Resolución 414/2021 (Senasa) prohíbe la comercialización y el uso del clorpirifos a partir de noviembre de este año.

Sobre el 3% con desvío de uso, se iniciaron acciones legales con sanciones económicas y se procedió, para cada caso, al decomiso de los lotes vegetales impidiendo su comercialización. Se trata de 7 toneladas, sobre un total de 78 toneladas muestreadas y analizadas.

Se analizaron 36 especies vegetales, siendo el tomate, perteneciente a las solanáceas (153 muestras), el más muestreado; la lechuga, en el caso de verduras de hoja (93 muestreos); naranjas, dentro de los cítricos (82 muestras); zapallo, en el grupo de cucurbitáceas (66 muestras); manzanas, para el caso de frutas de pepita (56 muestras); y cebollas, dentro liliáceas, (47 muestras)

Con respecto a las detecciones de residuos que determinaron las infracciones tipificadas como desvío de uso, corresponden al uso de fosforados (clorpirifos, dimetoato, acefato) y piretroides (deltametrina, cipermetrina y lambdacialotrina), activos no registrados para los cultivos donde fueron aplicados. Estos residuos fueron detectados en diversos vegetales.

El Iscamen toma muestras en mercados de concentración de frutas y verduras para analizar la presencia de agroquímicos
El Iscamen toma muestras en mercados de concentración de frutas y verduras para analizar la presencia de agroquímicos

Proceso de toma de muestras

A través del Programa de Agroquímicos del Iscamen se toman muestras vegetales en búsqueda de residuos de agroquímicos que responden a diversos grupos químicos. Los más comunes son los organoclorados y fosforados, como también carbamatos y piretroides. Las muestras vegetales se extraen sistemáticamente en ferias, supermercados, acopiadores y empacadores

Al tomar muestras, el lote queda intervenido, lo que restringe temporalmente su comercialización hasta su análisis en laboratorios del INTA. Los resultados son informados, por lo general, en el mismo día. Luego, se libera el lote para su comercialización si los residuos detectados están comprendidos dentro de las tolerancias fijadas en normativas nacionales. Caso contrario, se decomisan para su destrucción y se labran las sanciones correspondientes.

Cuando se utilicen agroquímicos para el control de plagas, el productor debe aplicar para el cultivo objeto productos autorizados y registrados en el Senasa. Para más información sobre productos autorizados para cada cultivo, comunicarse con el programa Agroquímicos del Iscamen, a través de la línea gratuita 0800 666 4722.

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