El hígado puede soportar años de agresiones sin emitir señales evidentes. Esa capacidad de resistencia, que parece una ventaja, también puede convertirse en un problema cuando la inflamación avanza de forma silenciosa. Aunque algunas personas creen que llevan una alimentación razonablemente saludable, ciertos hábitos cotidianos podrían estar favoreciendo un deterioro progresivo por el hígado graso.
Algunos de los productos considerados inocentes o incluso saludables figuran entre los principales desencadenantes de procesos inflamatorios relacionados con el hígado graso. Estudios recientes del internista, especialista en medicina nutricional y diabetólogo Matthias Riedl muestran que la elección diaria de alimentos puede marcar una diferencia mucho mayor de lo que la mayoría imagina, especialmente cuando se trata de prevenir enfermedades metabólicas.
Comer más calorías de las que el organismo necesita de manera constante favorece la inflamación sistémica.
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Cuál es la inflamación silenciosa que favorece el hígado graso
La enfermedad del hígado graso no alcohólico se ha convertido en una de las patologías hepáticas crónicas más frecuentes del mundo. Según explica el profesor Dr. Matthias Riedl, la inflamación crónica de bajo grado es uno de los motores principales de esta afección.
Existen 8 alimentos que ayudan a proteger el hígado
El especialista y la evidencia científica marca el papel de determinados alimentos en la reducción de la inflamación y la protección hepática. Un metaanálisis publicado en Frontiers in Nutrition durante 2024, que analizó datos de más de dos millones de personas, concluyó que quienes seguían patrones alimentarios proinflamatorios presentaban más de tres veces mayor riesgo de desarrollar hígado graso.
Entre los alimentos más recomendados se destacan:
1. Frutos rojos
Aportan antioxidantes y polifenoles que ayudan a combatir el estrés oxidativo.
2. Verduras de colores intensos
Contienen vitaminas, minerales y compuestos bioactivos con efecto protector.
3. Legumbres
Su alto contenido de fibra favorece una microbiota intestinal saludable.
4. Frutos secos
Proporcionan grasas saludables y compuestos antiinflamatorios.
5. Pescado azul
Es una de las principales fuentes de ácidos grasos omega-3.
6. Aceite de oliva virgen extra
Contiene oleocantal, un compuesto natural con propiedades antiinflamatorias estudiadas ampliamente.
7. Cúrcuma
Su componente activo, la curcumina, ha mostrado efectos beneficiosos sobre distintos marcadores inflamatorios.
8. Jengibre
Diversas investigaciones le atribuyen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Incorporar alimentos ricos en fibra, antioxidantes y grasas saludables, mientras se limita el consumo de ultraprocesados, azúcares añadidos y alcohol, puede ayudar a proteger uno de los órganos más importantes del cuerpo.