La nueva fruticultura: ya nada será como antes

Los sistemas regenerativos abren un nuevo camino hacia la sustentabilidad, con un fuerte ahorro de recursos y la preservación del ecosistema.

La nueva fruticultura: ya nada será como antes
La provincia es la principal productora de durazno para industria, y en los últimos años viene apostando por nuevas variedades y sistemas de cultivo intensivos. Imagen: gentileza Innovafruit.

En el mundo todo está en constante cambio y la fruticultura no es la excepción, con nuevos sistemas de cultivo, variedades distintas, cambios en la nutrición y el riego. Todo con una dirección común: aumentar la productividad, la rentabilidad y la sustentabilidad de los cultivos.

En Mendoza, desde 2018, Innovafruit genera un cambio en este sentido, ya que modificamos la manera de implantar frutales. Los conductores del cambio fueron la preparación de suelos, plantación, nuevas variedades, sistemas de conducción, alta densidad, riego y nutrición.

Hoy, el cambio continúa, y la fruticultura regenerativa abre un nuevo camino hacia la sustentabilidad del sistema, con un fuerte ahorro de recursos y la preservación del ecosistema.

Hasta ahora, la fruticultura tradicional se hizo sobre suelos desnudos, esqueléticos, inertes, que solo proporcionaban sostén a los árboles. Según su textura podían contener mas o menos agua y los nutrientes estaban indisponibles para la planta o se lixiviaban arrastrados por el exceso de agua, con una gran pérdida de recursos. La nutrición era principalmente química, con miles de toneladas de fertilizantes aplicados durante el ciclo del cultivo. La mayor parte de estos se perdían por lixiviación fuera de la zona de raíces.

A partir de ahora ya nada será como antes, porque cambia la manera de cultivar el suelo. No más laboreo, no más herbicidas, no más fertilizantes químicos. El terreno se regenera, transformándose en suelo vivo y aumenta su contenido de materia orgánica (desde 0.3-0.5% a 3 – 4%), eso genera alimento para una gran cantidad de microorganismos y macro organismos que cambiarán la vida de la tierra para siempre.

El clima y el suelo de Mendoza permiten generar varios alimentos de alta calidad. Imagen: gentileza Innovafruit.
El clima y el suelo de Mendoza permiten generar varios alimentos de alta calidad. Imagen: gentileza Innovafruit.

Por un lado, esto aumenta la retención de agua, eliminando la infiltración, lo que lleva a reducir hasta un 50% el agua necesaria. Por el otro, los microorganismos liberan nutrientes fijados en el terreno y en los cultivos de cobertura, y fijan nitrógeno del aire, poniéndolos disponibles para el cultivo en todo momento. Es decir que el suelo se auto fertiliza.

El terreno se estructura, desapareciendo la compactación. Esto lleva a mayor aireación y lavado de sales cambiando la estructura de suelos limosos y arcillosos y provocando un mayor crecimiento de los árboles. Además, se evita el laboreo del suelo, con los consiguientes beneficios respecto a la erosión y degradación del mismo.

En síntesis, se trata de un nuevo sistema de cultivo que provoca grandes beneficios a los frutales, con un impacto directo en la productividad, sumado a un ahorro muy importante en recursos y un impacto muy favorable sobre el ambiente.

Mayor densidad

Otro gran cambio que se está produciendo son los cultivos super intensivos. Estos llevan a tener una muy alta productividad en espacios reducidos, con fuerte ahorro de recursos.

Al combinar muy alta densidad de plantas con nutrición, obtenemos un cultivo muy eficiente desde el punto de vista productivo y de ahorro de recursos.

Los cultivos super intensivos contribuyen a mejorar la productividad con un menor uso de recursos. Imagen: gentileza Innovafruit.
Los cultivos super intensivos contribuyen a mejorar la productividad con un menor uso de recursos. Imagen: gentileza Innovafruit.

Los cultivos en seto, para cultivos industriales como almendros y ciruelos, y el muro frutal para frutas de consumo en fresco, son las nuevas alternativas para hacer fruticultura.

El muro frutal permite tener un cultivo protegido con defensa anti granizo y anti helada, en una superficie reducida obtener muy altas producciones de calidad. Las labores se simplifican, el cultivo es peatonal, con un sistema regenerativo, se usa la mitad del agua y no se emplean fertilizantes químicos.

En suma, toda esta combinación de factores nos puede dar una gran rentabilidad.

Seminario La Nueva Fruticultura

Los temas planteados en esta nota serán abordados con mayor profundidad en la nueva edición del Seminario La Nueva Fruticultura. Se realizará el próximo martes 14 de mayo, desde las 8.30, en Espacio Lodo (Acceso Sur Lateral Este 5279, Luján de Cuyo, Mendoza).

Uno de los tópicos centrales será los Sistemas super intensivos, donde se trabajará sobre Alta densidad y nutrición, y sobre Olivos súper intensivos. Otro tema central será la Fruticultura regenerativa, con especial foco en la regeneración de suelos, la Nueva nutrición y El Suelo Vivo. Finalmente, otros dos temas claves que se trabajarán son el Control biológico de plagas y enfermedades; y la Inteligencia artificial en fruticultura.

*El autor es presidente de la Asociación para la Innovación Agrícola - Innovafruit

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