Cambia el juego: un plan para reactivar las plantaciones de árboles y atraer inversiones frescas

La idea del Gobierno es llevar un registro sistemático de la distribución de la superficie forestal en todo el país incorporando información de alto valor. En Mendoza hay 7.253 hectáreas de bósque.

Cambia el juego: un plan para reactivar las plantaciones de árboles y atraer inversiones frescas
Desarrollos forestales

La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca busca optimizar las prácticas forestales y atraer nuevas inversiones al sector foresto-industrial, especialmente en los mercados internacionales de bonos de carbono. Escenario en el que los bósques nativos también juegan un rol importante.

Según el tablero de plantaciones forestales disponible en el sitio web de la Secretaría de Agricultura, en la Argentina existen en la actualidad 1.250.529 hectáreas (ha) de bosques cultivados (60,96% pinos; 25,94% eucaliptos; 6,46% sauces y álamos; 3,52% nativas y 3,11% especies varias).

La realidad de los bósques provinciales

El 84% de las plantaciones se concentran en las provincias de Corrientes (437.820 ha), Misiones (401.278 ha), Entre Ríos (128.648 ha) y Buenos Aires (81.654 ha). Les siguen Neuquén, con 67.335 ha; Chubut, 37.235 ha; Córdoba, 21.950 ha; Río Negro, 14.922 ha; Jujuy, 14.739 ha y Santa Fe, 8.845 ha; 

Mendoza en la actualidad cuenta con 7.253 hectáreas de productiva de bosque; seguida por Salta, 6.606 ha; Santiago del Estero, 6.219 ha; Chaco; 6.082 ha; Tucumán, 3.748 ha; Formosa, 3.060 ha; La Pampa, 1.086 ha; San Juan, 835 ha; La Rioja, 388 ha; Catamarca, 331 ha; San Luis, 315 ha; Santa Cruz, 176 ha; y Tierra del Fuego, 4 ha.

En la provincia de Mendoza se estima que hay 6.197 hectáreas de macizos y 3.634 hectáreas de cortinas forestales.
En la provincia de Mendoza se estima que hay 6.197 hectáreas de macizos y 3.634 hectáreas de cortinas forestales.

En este marco, Agricultura pondrá en marcha la plataforma Sistema Integrado de Reforestación (SIR), una aplicación webGIS, creada con software libre, destinada a brindar apoyo tanto a entidades públicas, nacionales, provinciales y municipales, como a profesionales del sector y a la ciudadanía en general, para llevar un registro sistemático de la distribución espacial de las plantaciones forestales en todo el país.

Un mapa actualizado

La información se almacenará en una base de datos geográfica y se presentará a través de un tablero de control que facilitará la visualización de mapas y gráficos temporales, lo cual posibilitará monitorear de manera analítica y visual la evolución a lo largo del tiempo de las ha implantadas y la cantidad de carbono almacenado en las masas forestales, según los cálculos y estándares del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

”La plataforma SIR va más allá de una simple modernización del sistema de registro, pues este sistema integral no sólo moderniza, sino que también fusiona datos provenientes de diversas fuentes, enriqueciéndolos de manera significativa”, sostuvieron fuentes de Agricultura consultadas por Télam.

En términos productivos, desde la Secretaría que conduce Fernando Vilella prevén que la plataforma SIR genere una “incidencia altamente positiva al impulsar mejoras significativas en la gestión sostenible de los bosques cultivados”.

”La aplicación permitirá un monitoreo detallado y visual de las áreas de plantación, ofreciendo cálculos precisos sobre el almacenamiento de carbono en las masas forestales, así como proporcionando datos relacionados con el empleo generado y las inversiones realizadas en el sector, brindando así una visión integral y completa del impacto económico y laboral del sector forestal”, abundaron.

Las huellas de carbono

Según el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), esto representa aproximadamente el 0,47% de la superficie del territorio nacional, con lo cual la potencialidad para almacenar carbono en suelos forestales aún permanece poco explorada.

Los últimos datos disponibles al respecto indican que en 1.212.851 hectáreas de superficie de suelo, se registran 69.398 gigagramos (Gg) de carbono orgánico del suelo (COS) -entendiendo 1 Gg como 1000 toneladas-.

El COS es un componente muy dinámico y clave para el funcionamiento de los ecosistemas (productivos o conservados) y servicios ecosistémicos que pueden brindar. La magnitud de carbono almacenado en el suelo, analizado de manera global, supera ampliamente al acumulado en la atmósfera y en la biomasa vegetal.

Entre sus beneficios, se destacan la reserva de nutrientes, mejora la estructura del suelo, actúa como gran almacén de carbono, promueve una mejora en el secuestro de carbono de las plantas, aumenta el almacenamiento de agua en el ecosistema, filtrado de agua y de compuestos potencialmente contaminantes.

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