El regreso de Pity Álvarez a un escenario no fue solo un hecho artístico. Elshow que brindó en diciembre en Córdoba, ante más de 30 mil personas, tuvo como resultado consecuencias directas en su situación judicial. Ahora, un giro inesperado en la causa que lleva años estancada, tendrá un nueva instancia el 10 de febrero.
Un juicio suspendido y una causa que vuelve a moverse
El proceso judicial contra el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados está suspendido desde hace años, luego de que el Cuerpo Médico Forense determinara que Álvarez no estaba en condiciones de ser juzgado debido a una incapacidad mental vinculada a su cuadro psiquiátrico.
Sin embargo, la imagen de Pity arriba del escenario mientras cantaba e interactuaba con el público, reactivó el debate en tribunales. Para la Justicia, ese episodio amerita una revisión actualizada de su estado psíquico y obliga a replantear si la suspensión del juicio sigue siendo válida.
La junta interdisciplinaria programada para el 10 de febrero tendrá un abordaje integral. Los peritos evaluarán al músico a través de entrevistas personales, informes médicos recientes y material audiovisual del recital realizado en Córdoba.
El Pity junto a Cristian Maximiliano Díaz.
El Pity junto a Cristian Maximiliano Díaz.
gentileza
El eje central del análisis será determinar si Álvarez está orientado en tiempo y espacio, si comprende la gravedad de los hechos que se le imputan y si puede participar activamente de un proceso penal sin vulnerar sus derechos. También se buscará establecer si su estado actual permite avanzar con el juicio sin que eso implique futuras nulidades.