Las películas animadas lideran en Netflix y una nueva producción familiar logró convertirse en uno de los fenómenos más vistos del momento. Con humor, deportes y una historia de superación, el film ya acumula más de 10 millones de reproducciones.
La producción sigue a una cabra que sueña con ser una gran deportista en un universo cargado de color, reflexión sobre el trabajo en equipo y actualidad.
Las películas animadas lideran en Netflix y una nueva producción familiar logró convertirse en uno de los fenómenos más vistos del momento. Con humor, deportes y una historia de superación, el film ya acumula más de 10 millones de reproducciones.
“GOAT: La cabra que cambió el juego” es una película animada ambientada en un universo de animales antropomórficos que mezcla acción deportiva, crítica a las redes sociales y el clásico relato del héroe inesperado.
La película tiene una duración aproximada de 90 minutos y fue producida por Sony Pictures Animation, el estudio responsable de éxitos como "Spider-Man: Un nuevo universo" y "Los Mitchell contra las máquinas". Además, el proyecto contó con la participación de Stephen Curry como productor ejecutivo, una decisión que reforzó el perfil deportivo de la historia y ayudó a posicionarla entre el público fanático del básquet y los deportes de equipo. Incluye también referencias al deporte profesional moderno.
La historia sigue a Will, una pequeña cabra soñadora que recibe la oportunidad más importante de su vida: ingresar al mundo profesional del Roarball, un deporte de contacto extremo dominado por animales rápidos, fuertes y feroces.
Sin embargo, sus nuevos compañeros no creen que una cabra pueda competir al máximo nivel y el protagonista deberá demostrar que incluso alguien considerado débil puede cambiar las reglas del juego.
La película toma el concepto deportivo “GOAT” —acrónimo de Greatest Of All Time (“el mejor de todos los tiempos”)— y juega con el doble significado de la palabra, que en inglés significa cabra.
A medida que avanza la historia, el foco deja de estar únicamente en el protagonista y comienza a profundizar en los conflictos emocionales del resto del equipo, atravesado por el odio en redes sociales y la falta de confianza personal.