Una miniserie brasileña desembarcó en Netflix casi sin campaña y, aun así, empezó a trepar en silencio entre los títulos más vistos, gracias a un thriller a pura ambición y secretos que no salen a simple vista. Y aunque tras esa apariencia clásica de historia criminal, hay un conflicto mucho más profundo que recién se revela cuando la trama aprieta.
Este Thriller brasilero llegó a Netflix hace poco y se ha vuelto de los más vistos.
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La historia sigue a Profeta (André Lamoglia), un joven que se mete en el mundo clandestino del juego ilegal buscando ayudar a su familia, y termina metido en una escalada de violencia y traición que lo enfrenta con las familias más poderosas de Río: los Moraes, Guerra, Fernández y Saad.
Lo interesante es que, aunque los hombres parecen tener el control, son las mujeres quienes mueven realmente las piezas: Leila Fernández (Juliana Paes), Mirna y Suzana Guerra (Mela Maia y Giullia Buscaccio) que destacan por su inteligencia y frialdad, mostrando que en este juego no hay reglas ni favoritos.
Embed - Los dueños del juego | Tráiler oficial | Netflix
Creada por Heitor Dhalia, Bruno Passeri y Bernardo Barcellos, la serie es un thriller criminal con un toque de telenovela brasileña, con violencia, sexo y traiciones que mantienen al espectador al borde del asiento. Se muestra Río de Janeiro, sus calles, barrios y casinos clandestinos en contraste con la belleza de la ciudad y la oscuridad del mundo criminal que convive ahí.
Para algunos críticos, la serie no solo entretiene, sino que prueba que los thrillers internacionales todavía pueden marcar la agenda global de Netflix, incluso frente a gigantes como The Witcher o Nadie quiere esto.