El regreso de Beto Casella a la televisión no solo marca una nueva apuesta profesional, sino que también reavivó recuerdos del pasado que sorprendieron al público. El conductor debutará el miércoles 18 de febrero a las 22 por la pantalla de América TV con BTV, Buena Televisión, un programa producido por Mandarina Contenidos.
En la previa de ese estreno, Casella visitó el piso de Intrusos y protagonizó un inesperado y picante intercambio con Marcela Tauro, con quien recordó en vivo el romance que compartieron años atrás.
El clima distendido de la charla permitió que ambos hablaran con naturalidad de aquel vínculo. “Qué no vamos a poder hablar de lo que pasó. Nunca en la vida nos peleamos”, lanzó Tauro entre risas, dejando en claro que la relación terminó en buenos términos.
Casella, lejos de esquivar el tema, se sumó al juego con una confesión cargada de nostalgia: “¿Puedo contar que iba a tu casa? Inolvidable Carmen, lo que yo amaba a esa mujer”, dijo en referencia a Carmen Álvarez, la madre de la periodista, fallecida en agosto de 2023.
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Beto Casella comparó a Marcela Tauro con Luciano Castro
Las intervenciones del equipo del programa aportaron humor al momento. Adrián Pallares deslizó una posible infidelidad y Tauro respondió sin vueltas, asumiendo su parte: “Debo decir que nada, él se portó muy bien, yo me porté mal”.
La frase provocó risas en el estudio y dio pie a una respuesta irónica del conductor: “Marcelita era como una especie de Luciano Castro femenino. Ya venías del francés, ¿no apareció un fotógrafo?”.
La panelista acompañó el comentario con complicidad y aclaró: “Algo parecido, alguien del medio”. A su turno, Casella puso en contexto la relación y explicó que nunca se trató de un noviazgo formal. “Lo que pasa es que tampoco era un noviazgo hecho y derecho”, señaló, para bajar el tono de cualquier especulación.
tauro
Tauro también recordó cómo se dio el cierre de ese vínculo: “Nunca nos peleamos, jamás. Lo llamé yo y le dije: pasa esto…”. Casella completó la idea y definió la relación con una frase que resume el espíritu de aquel romance: “Era una relación de amigovios. Empezamos desafiándonos porque nos llevábamos muy mal y él me decía ‘vos vas a terminar saliendo conmigo’”.
Por primera vez, ambos hablaron sin filtros del vínculo sentimental que los unió, con humor, afecto y respeto. El intercambio dejó en evidencia que, más allá de lo intenso del romance, el recuerdo permanece libre de conflictos y cargado de complicidad.