El canal de streaming Blender atraviesa una profunda crisis laboral que se hizo pública este jueves, cuando diversos trabajadores fueron despedidos en medio de un reclamo por mejoras salariales.
Desde Estados Unidos, el conductor calificó la desvinculación de su equipo como un "superataque" personal y denunció la falta de respuestas.
El canal de streaming Blender atraviesa una profunda crisis laboral que se hizo pública este jueves, cuando diversos trabajadores fueron despedidos en medio de un reclamo por mejoras salariales.
La tensión escaló luego de que la conductora Fiorella Sargenti interrumpiera su programa en solidaridad con sus compañeros y de que se reportara la presencia de personal de seguridad para impedir el ingreso de empleados al estudio. En este contexto, Tomás Rebord, la figura más relevante del canal de streaming, rompió el silencio con un contundente mensaje.
A través de un video en sus redes sociales, Rebord confirmó que la empresa decidió despedir a la totalidad de su equipo de producción mientras él se encuentra de vacaciones en el exterior.
El conductor reveló que intentó comunicarse con las autoridades de Blender para obtener explicaciones, pero no obtuvo ningún tipo de retorno: "Ni siquiera me atendieron", lamentó.
Ante el silencio de la dirección, Rebord fue tajante en su interpretación de los hechos: "A mí no me queda otra que interpretar esto como un superataque a mi persona, al programa y a los compañeros de trabajo con los que hacemos el programa".
Para el comunicador, el equipo humano no es intercambiable, sino que representa la "esencia" misma de su ciclo, Hay algo ahí, y puso en duda la continuidad del producto bajo estas condiciones al afirmar que no entiende cómo el medio pretende realizar un programa "sin gente".
El descargo de Rebord no solo se limitó a lo profesional, sino que tomó un cariz ético y personal. "No se negocia sobre la dignidad de las personas", sentenció, al tiempo que denunció públicamente la decisión de "rajar a todo un equipo" y el uso de personal de seguridad en las instalaciones del canal.
Además, aseguró que no abandonará a sus colaboradores, a quienes definió como sus amigos, y prometió no dejarlos "tirados".
Como medida inmediata para paliar la situación económica de los despedidos, Rebord anunció el regreso del "Sistema Hagov", un esquema de suscripciones que ya había funcionado anteriormente. En esta oportunidad, el objetivo será estrictamente solidario: recaudar fondos para "bancar la parada" de los compañeros que se quedaron sin empleo tras el conflicto.
Por su parte, desde la señal Blender emitieron un comunicado oficial en el que buscaron distanciarse de las acusaciones. La empresa aseguró cumplir con todas sus obligaciones salariales y denunció que un "grupo reducido de personas" intentó condicionar el funcionamiento del canal utilizando la propia pantalla como "mecanismo de presión".
Según la compañía, estas conductas fueron "incompatibles con los valores de la empresa", por lo que ratificaron su postura de seguir invirtiendo a pesar del conflicto interno.