Familiares, amigos y colegas despidieron este martes a María Rosa Fugazot en una ceremonia abierta realizada en el barrio de Palermo, Ciudad de Buenos Aires. La reconocida actriz falleció el pasado 7 de junio en su departamento y su partida generó una profunda conmoción en el ambiente artístico.
Durante el velatorio, su hijo Javier Caumont lamentó el deceso y reveló que la actriz tenía previsto mudarse a su casa en los próximos días para recibir mayores cuidados. Incluso, ya había trasladado parte de sus pertenencias y tenía turnos médicos programados antes de concretar el cambio.
"Todos la conocemos y sabemos qué clase de profesional fue, como mamá fue la mejor, tanto con René como conmigo. Tuve el privilegio de que me eligiera y yo elegirla, y de vivir toda una vida juntos", agregó.
En la misma línea, reconoció que su madre presentó un desmejoramiento desde el fallecimiento de su hermano René Bertrand: "Todos sabemos que se empezó a morir el día que falleció René. Eligió morirse de a poquito, se quería ir con él”, sumó.
“Entonces no queda nada más que la resignación de que se cumplió su deseo y, por otro lado, el dolor terrible de que la vamos a extrañar hasta el último día de nuestras vidas. Porque era un ángel en la tierra", reflexionó.
Tampoco le gustaba la idea de mudarse: “Quería seguir trabajando”
A pesar de que Javier pensaba que podría estar más atento a la salud de su madre con su mudanza, sostuvo que ella no estaba a favor del traslado: “El lunes a la mañana tenía dentista, el lunes a la tarde cardiólogo y después el alta y ya venía a casa. Es más, una valija yo ya la llevé el domingo que pasó, no, el domingo anterior y en casa iba a estar mimada, cuidada”.
“Ella no quería vivir más. Iba a casa porque su salud no estaba bien; ya no estaba pudiendo trabajar por sus piernas, por la edad y porque se había descuidado muchísimo en este último año”, recordó. Continuó: “En enero prácticamente la tuvimos todo el tiempo en una casa quinta en Parque Leloir”.
María Rosa se fue de este mundo lamentando no poder subir al escenario a expresar su arte: "Ella quería seguir trabajando y quería los escenarios y lógicamente ya no podía trabajar más, pobrecita, 80 y pico de años, era lógico también que terminara de trabajar", comentó su hijo.