La cantante Fabiana Cantilo generó impacto tras brindar un testimonio crudo sobre sus vínculos de pareja durante una entrevista con Moria Casán en el programa La Mañana con Moria. En ese contexto, la artista abordó episodios de relaciones marcadas por conflictos y reconoció conductas propias que derivaban en situaciones de violencia.
La conversación comenzó cuando la conductora se interesó por su estado personal. Cantilo aclaró que no estaba atravesando una relación y negó haber sido golpeada por una pareja en la actualidad. Sin embargo, al profundizar en su historia, el relato tomó un giro más complejo.
Embed - "QUIERO HACER MI SERIE": Fabiana Cantilo habló de todo y a corazón abierto con Moria
Un relato que incomodó en vivo
Ante la consulta sobre si había sido víctima de violencia de género, la cantante respondió con una afirmación que sorprendió en el estudio: sostuvo que, en varias relaciones, era ella quien iniciaba las agresiones. Luego agregó que esas situaciones escalaban y derivaban en enfrentamientos físicos.
El intercambio generó dudas en la conductora, quien le pidió que aclarara si se trataba de una ironía. Cantilo insistió en que hablaba en serio y reconoció que se trataba de dinámicas conflictivas compartidas.
Cómo describió esos vínculos
La artista explicó que los episodios solían surgir en contextos de celos o discusiones. Según su propio relato, comenzaban con provocaciones físicas de su parte, como pellizcos o golpes, que luego desencadenaban reacciones del otro lado.
En ese marco, describió esas relaciones como situaciones atravesadas por desbordes emocionales, donde la violencia se volvía recíproca.
Fabiana Cantilo: La niña mimada del rock
Según el propio relato de Fabiana Cantilo, comenzaban con provocaciones físicas de su parte, como pellizcos o golpes.
Aclaraciones sobre sus relaciones más conocidas
Cantilo diferenció estos episodios de sus vínculos más estables y conocidos públicamente. Aseguró que ni Fito Páez ni Nahuel Lerena ejercieron violencia física sobre ella durante sus relaciones.
Un mea culpa directo
En el tramo final, la cantante realizó una autocrítica explícita. Se definió como una persona con tendencia a la agresividad en ese tipo de vínculos y asumió su responsabilidad en las dinámicas que describió.
El testimonio expuso una dimensión poco habitual en figuras públicas: el reconocimiento de conductas propias dentro de relaciones conflictivas, sin ubicarse exclusivamente en el rol de víctima.