Fabiana Cantilo regresó a Mendoza: rock, emoción y ovación en un Teatro Plaza colmado

Fabiana Cantilo se presentó en el Teatro Plaza a la salla llena, repasó grandes éxitos y estrenó canciones ante un show marcado por la cercanía con el público.

Fabiana Cantilo volvió a encontrarse con el público mendocino, con una propuesta que combinó nostalgia, emoción y nuevas canciones. Se presentó en el Teatro Plaza ante una sala llena, donde ofreció un concierto en formato trío enmarcado en la propuesta 40 años de rock nacional, un recorrido musical por distintas etapas de una de las voces más reconocidas.

La noche comenzó a las 21.27 con una interpretación a capela de Una tregua, que captó inmediatamente la atención de los presentes. Acompañada por una bajista y un tecladista, Cantilo construyó un espectáculo íntimo, donde la potencia de su voz fue la gran protagonista.

Uno de los primeros momentos de euforia llegó con Fue amor. Los aplausos y la emoción del público acompañaron cada verso de una canción que marcó a varias generaciones. Luego continuó con temas como Mago en prosa y Ya fue, en un repertorio que alternó clásicos de su carrera con versiones de reconocidas canciones internacionales.

La artista también interpretó Hiperlumínica y México, dos adelantos de su próxima producción musical. Los temas fueron recibidos con entusiasmo por el público, que pudo disfrutar en vivo de material inédito antes de su lanzamiento oficial.

El show de Fabiana Cantilo en Mendoza
La conexión con el público alcanzó uno de sus puntos más emotivos durante Nada es para siempre

La conexión con el público alcanzó uno de sus puntos más emotivos durante Nada es para siempre

Durante todo el espectáculo, Cantilo desplegó su estilo espontáneo e imprevisible. Jugó con distintos objetos del escenario, improvisó comentarios entre canción y canción y mantuvo un diálogo constante con los espectadores. Incluso en un momento alentó a la Selección Argentina en su preparación para el mundial.

La puesta en escena estuvo acompañada por coloridas proyecciones y juegos de luces que transformaron la atmósfera de cada canción. Mientras tanto, el público permaneció atento y participativo, alternando momentos de escucha relajada con ovaciones y cánticos dedicados a la cantante. En varios pasajes del show se escuchó el clásico “Olé, olé, olé, Fabi, Fabi”, al que la artista respondió con humor. Luego, un espectador desde el fondo del teatro gritó eufórico: "¡Rock, Fabi!"

Otro de los aspectos destacados fue la versatilidad musical de Fabiana. Además de cantar, tomó la guitarra en varios temas y tocó la batería para interpretar Algo mejor y Mary Poppins. “Vengo a la batería porque quiero tocar y puedo”, expresó entre risas, generando una cálida reacción de los asistentes.

La conexión con el público alcanzó uno de sus puntos más emotivos durante Nada es para siempre, cuando la cantante descendió del escenario y recorrió los pasillos del teatro saludando a los espectadores y tomándose fotografías mientras continuaba interpretando la canción.

La recta final del concierto estuvo cargada de momentos memorables. Cantilo expresó su admiración por la memoria de la cantante Mercedes Sosa e interpretó Juana Azurduy acompañada por percusión. Más tarde, con una bandera argentina en sus manos, ofreció una sentida versión de Balada para un loco, uno de los instantes más ovacionados de la noche.

El cierre llegó con Mi enfermedad y Canción sin miedo. Para entonces, gran parte del público ya se encontraba de pie cantando y aplaudiendo. Antes de despedirse, Cantilo se arrodilló, besó el escenario y dejó un mensaje para los mendocinos: “Volveré y seremos millones. Aguante Mendoza, hermosa tierra”.

Show de Fabiana Cantilo en Mendoza
El público en el hall del Teatro Plaza tras final el show.

El público en el hall del Teatro Plaza tras final el show.

Así concluyó una noche en la que Fabiana Cantilo reafirmó su vigencia artística y volvió a demostrar por qué continúa siendo una de las figuras más queridas e influyentes del rock nacional.

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