Salió este viernes el nuevo álbum de Taylor Swift, “The Life of a Showgirl”, y las críticas fueron mixtas. Especialistas remarcan su habilidad para explorar géneros nuevos y renovar sus canciones de amor, ahora dedicadas a su prometido Travis Kelce, otros cuestionan su agotamiento y decisiones trilladas para una super estrella que ya lo conquistó a todo, y a casi todos.
A diez meses de finalizar “The Eras Tour”, el show en el que estuvo dos años girando el mundo, todos pensaban que se iba a tomar un descanso. Pero con "The Tortured Poets Department” el año pasado, la artista debía un disco que representara su nueva era y así fue que llegó “The Life of a Showgirl”, que grabó mientras estaba de gira con los productores suecos Max Martin y Shellback, con quienes hizo el éxito de "Reputation" (2017).
Lo que sí gustó de "The Life of a Showgirl", el nuevo álbum de Taylor Swift
“Con su duodécimo álbum de estudio, la artista asciende a un nuevo nivel de superestrella — y acierta en todos los objetivos”, destacó la revista de música Rolling Stone. Mientras que desde Independent resaltaron que “en este álbum, su respuesta parece ser lanzarse tan a lo inesperado como desee”.
En lo sonoro, los especialistas coincidieron que es uno de los trabajos más experimentales de Swift. Salta entre el pop-rock, una fusión de sus discos anteriores Folklore y Reputation en algunos temas, con ritmos entrecortados, órganos Hammond distorsionados y notas de piano en cascada, e incluso el funk estilo Jackson 5.
Para no perder su estilo de “Reputation”, Swift dedica algunos temas a tirar palitos a quienes la criticaron en los últimos casi diez años. “Actually Romantic” destruye a una rival pop sin nombrarla, con pistas suficientes para intuir que responde a “Sympathy Is a Knife” de Charli XCX. “Cancelled!” retoma las controversias de 2015 y 2016 con Kim Kardashian y Kanye West, y “Father Figure” apunta a su exjefe de sello Scott Borchetta, todo en un tono de “ya les gané”.
La única invitada del álbum fue Sabrina Carpenter, quien la acompañó como telonera en “The Eras Tour”. Digno a su estilo la cantante aporta simpatía country en el tema que da título al disco, alternando entre disfrutar y lamentar cómo el foco mediático exige versiones endurecidas del “yo”.
Lo que no gustó del nuevo álbum de Taylor Swift
Sin embargo, las críticas negativas y mixtas no tardaron en llegar. The Guardian tituló con “un brillo apagado de una estrella que suena exhausta” y le dio su peor calificación hasta el momento, dos estrellas.
Sobre las melodías en la que apunta a quienes la criticaron expusieron: “Recorren un terreno demasiado trillado, o porque destrozar a una rival cuando sos la estrella pop más exitosa del planeta es, por definición, pegar hacia abajo, incluso si te llamó ‘Barbie aburrida’ a tus espaldas”.
Taylor Swift y Travis Kelce.
gentileza
Los Angeles Times remarcó que se siente como un repliegue respecto al desangramiento vívido en su disco anterior.Y apuntó a que tal vez Swift sabe que “The Life of a Showgirl" no es tan contundente como podría haber sido. “Veremos si resulta tan preciso como necesitaba ser”, rematan.
Además, los entendidos reclaman la explicitud que muestra en sus canciones vinculadas a su futuro marido y su “varita mágica”, en especial en "Wood", un tema que sorprendió incluso a sus seguidores más fieles por las metáforas subidas de tono con las que describe a Travis Kelce.
Para la crítica, resulta un contraste llamativo: la artista que alguna vez se destacó por su lirismo agudo y romántico ahora apuesta a imágenes más literales, arriesgando parte de la fineza narrativa que la caracterizó en discos anteriores.