La autopsia realizada al cuerpo del Indio Solari determinó que el músico murió durante la madrugada a causa de un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico. El artista de 77 años fue hallado en el sector de la pileta climatizada de su vivienda ubicada en Parque Leloir.
Según la información judicial, fue una cuidadora quien advirtió la situación al no encontrar al cantante dentro de la casa. Junto a la esposa de Solari lograron sacarlo del agua y llamaron a la asistencia médica, pero las maniobras de reanimación no consiguieron revertir el cuadro.
Sobre el ACV hemorrágico
El fallecimiento del artista puso en foco una de las emergencias neurológicas más graves. Un ACV ocurre cuando una parte del cerebro deja de recibir el flujo sanguíneo necesario para funcionar correctamente, lo que impide que las células reciban oxígeno y nutrientes.
Esa anomalía puede causar daño cerebral permanente, discapacidad a largo plazo o incluso la muerte.
Los especialistas distinguen dos grandes tipos de accidentes cerebrovasculares: el isquémico y hemorrágico. Este último fue el que sufrió Solari, a pesar de que sea el menos común. “Ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe, lo que provoca un sangrado en el cerebro o a su alrededor”, advirtieron.
Ese sangrado aumenta rápidamente la presión dentro del cráneo y provoca daño sobre el tejido cerebral. A partir de ese momento, las células nerviosas comienzan a deteriorarse en cuestión de minutos, lo que puede derivar en secuelas severas o la muerte.
Los ACV hemorrágicos se dividen en dos categorías principales: “Hemorragia intracerebral” (el sangrado se produce directamente en el tejido cerebral), y “hemorragia subaracnoidea” (el sangrado se produce en el espacio entre el cerebro y las capas delgadas de tejido que lo recubren).
Entre las causas más frecuentes aparecen la hipertensión arterial, los aneurismas y las malformaciones arteriovenosas. También pueden produrise como consecuencia de traumatismos craneales capaces de desencadenar una lesión con sangrado cerebral.