El documento fue localizado por investigadores de la Comisión Gardel Rioplatense y corresponde a un registro consular realizado a comienzos del siglo XX, en un contexto en el que las personas sin documentación podían regularizar su situación a través de los consulados. Allí se consigna que Gardel nació el 11 de diciembre de 1887 en Tacuarembó, Uruguay, un dato que vuelve a inclinar la balanza en favor de la hipótesis oriental.
Durante años, la figura del cantor estuvo atravesada por distintas versiones sobre su origen. La más difundida sostiene que nació en Toulouse, Francia, bajo el nombre de Charles Romuald Gardès. Otra línea histórica afirma que fue uruguayo y que vio la luz en Tacuarembó, mientras que una tercera postura lo vincula con Argentina.
El nuevo documento que sembró la duda sobre Gardel
El investigador y productor musical Gustavo Colman explicó que, el nuevo documento, se trata de un registro civil realizado por el propio artista en el consulado uruguayo. Según detalló, Gardel inició personalmente el trámite y utilizó su nombre artístico, ya que no podía hacerlo con el de sus padres biológicos. “Él decidió documentarse y definir quién era. Fue una elección consciente”, señaló.
En el certificado figura como fecha de nacimiento el 11 de diciembre de 1887 y se mencionan como padres a Carlos y María, en referencia a Carlos Escayola y María Leila Oliva, ambos fallecidos al momento del trámite. Para Colman, el valor del documento es clave: “Tiene carácter testimonial, jurídico y legal, como cualquier acta oficial, y fue la base de toda la documentación que Gardel usó en vida”.
Confirmado: Carlos Gardel es uruguayo. El popular cantante y compositor nació en Tacuarembó un 11 de diciembre, según un documento consular hallado por un grupo de investigadores. pic.twitter.com/wJslntDUc0
Esa identidad fue la que sostuvo hasta su muerte. De hecho, el pasaporte con el que viajaba al momento del accidente aéreo en Medellín había sido emitido en Niza a partir de esos papeles generados desde 1920. “La identidad que se le atribuyó después de su muerte no coincide con la que él eligió y utilizó”, afirmó el investigador.
Tras el hallazgo, la Comisión Gardel Rioplatense inició el proceso de validación formal del documento. Primero se realizó una certificación notarial y ahora se busca que el Estado uruguayo, a través de la Secretaría de Derechos Humanos, lo avale y lo eleve a instancias internacionales para su reconocimiento.