Camila y Florencia Lattanzio cumplieron 22 años el pasado 5 de abril. Dos semanas después, tuvieron su multitudinaria fiesta con todo lo que uno puede pensar.
Camila y Florencia Lattanzio cumplieron 22 años el pasado 5 de abril. Dos semanas después, tuvieron su multitudinaria fiesta con todo lo que uno puede pensar.
El lugar elegido fue el salón del Palacio Leloir, que contó con decoraciones en tonos rosas y lila, colores favoritos de Camila y Florencia, respectivamente.
Fiel a su estilo de artista en crecimiento, Camila recibió a los invitados junto a su hermana, sobre una enorme alfombra roja luciendo diferentes atuendos, lo que sorprendió a más de uno de los presentes.
La ex Gran Hermano y la arquera de Independiente de Avellaneda llegaron al lugar en una camioneta azul e hicieron su aparición triunfal en medio del parque que tiene el salón.
En el hall del lugar, esperaba una mesa salada donde los invitados podían disfrutar de diferentes comidas previo a ingresar al salón principal.

Una vez en la sala donde se desarrolló la mayoría del evento, los presentes disfrutaron de hamburguesas, pizzas, sandwich de pernil, picada y brochettes de pollo, entre tantas cosas.
Presentes en cada detalle, las Lattanzio también hicieron un menú para los amantes de lo dulce: cascada de chocolate, helado, algodón de azúcar, pochoclos y al momento de cantar el feliz cumpleaños, servicio de cafetería con tortas y alfajores. Además de la torta, claro.

Si de alcohol se habla, hubo dos barras libres para pedir lo que quisieran. Para quienes no tomaran, los mozos ofrecían bebidas sin alcohol, a todo momento.
Si bien había mesas para sentarse, la mayoría prefirió aprovechar la música, todo el servicio ofrecido y el living que estaba en una de las esquinas del salón.

En el primer festejo, Camila Lattanzio solo recibió la presencia de Agustín, lo que llamó la atención, debido a que la cantante tenía buena relación con muchos de sus ex compañeros.
En esta ocasión, los “hermanitos” tiraron la casa por la ventana y fueron varias las caras conocidas de Gran Hermano.

Martina fue la primera en llegar al evento, minutos más tarde llegó Mora, Agustín y Ariel. En medio de la fiesta, llegó Alfa para sorprender a Camila que se puso feliz de verlo.
Más adelante, llegaron La Tora, Nacho y su papá, Rodo, que pusieron la mejor onda y no se negaron a las fotos, tanto entre ellos, como con los asistentes e invitados de Florencia.

Antes de terminar la noche, los ex participantes de Gran Hermano entonaron alegres la reversión de “Quédate”: “Quédate que la casa sin ti duele, tengo todos los momentos contigo vividos, te vamos a extrañar hermanito querido”, que se oía cada gala de eliminación.