Incisiva reflexión sobre el drama del narcotráfico

Fue el mensaje del Papa referido al drama de Rosario una muy fuerte interpelación a la dirigencia y a los niveles sociales de influencia, incluyendo el empresarial, sobre el abordaje de los caminos de la droga.

Incisiva reflexión sobre el drama del narcotráfico
El papa Francisco oficia una misa en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, el 28 de marzo de 2024. (AP Foto/Gregorio Borgia)

En medio del mayor momento de crisis por la violencia que generan las actividades de las bandas de narcotraficantes, Rosario recibió con asombro y beneplácito el reciente mensaje que, por video, envió el papa Francisco para referirse al flagelo que somete a aquella comunidad.

Es el primer mensaje papal sobre este tema puntual, aunque debe aclararse que semanas atrás la Iglesia argentina ya se había manifestado al respecto.

En una carta titulada “La droga nos está matando”, la Conferencia Episcopal se expresó en un mensaje dirigido puntualmente a los rosarinos.

En este caso no sólo agradó la comunicación del Pontífice, sino que sorprendió su agudeza para buscar los motivos por los que, según su apreciación, los rosarinos han llegado a semejante situación de tormento.

Valoró el papa argentino la presencia de las fuerzas de seguridad nacionales “para llevar tranquilidad a la comunidad”, pero de inmediato opinó que para comprender qué condujo al indudable desmadre actual se debe ahondar en una serie de cuestiones.

“Sin complicidades de un sector del poder político, policial, judicial, económico y financiero no sería posible llegar a la situación en la que se encuentra la ciudad de Rosario. Es necesario rehabilitar la política, que es una altísima vocación”, sentenció.

También incursionó Francisco en el vigente debate sobre la calidad de la política al señalar que todos sus sectores están llamados a transitar “el gran camino del consenso y del diálogo” para llegar a leyes y políticas públicas que acompañen un proceso de recuperación del entramado social”.

Queda claro que esta advertencia puntual del Papa apunta a exigir de las autoridades soluciones fundadas para enfrentar una violencia que ya es calificada de terrorismo.

Es que aun con un Estado más chico, como pretende redondear el actual gobierno nacional, es real que el silencio de ese Estado en materia de seguridad y combate al narcotráfico “solo naturaliza y facilita la producción del consumo y comercialización” de drogas.

Y tampoco dudó el Pontífice en exigirle al sistema democrático velar por una justicia institucionalmente sólida e independiente, para poder investigar las tramas de corrupción que se puedan esconder en el negocio narco.

Ya con conceptos conciliadores, y en coincidencia con la Semana Santa cristiana, añadió en su mensaje el Papa que “en el camino de la paz se deben transitar respuestas complejas, integrales y con la colaboración de todas las instituciones que conforman la vida de una sociedad”.

En definitiva, podemos señalar que fue la del Papa una muy fuerte interpelación a la dirigencia y a los niveles sociales de influencia, incluyendo el empresarial, sobre el abordaje de los caminos de la droga.

No fueron sólo palabras de solidaridad y acompañamiento. Lo de Francisco refleja un involucramiento en base a la autoridad que le otorga el altísimo rango que ostenta en el plano moral y religioso.

A la luz de este pronunciamiento, le corresponde a la dirigencia en su conjunto tomar nota de la importancia de hurgar en los orígenes de la actual situación, con la necesidad y obligación de llegar a los móviles en cuanto a motivaciones y financiamiento.

De lo contrario, el esfuerzo del Estado en recursos humanos y materiales puede llegar a ser inútil, como un costoso parche que no permita llegar a las reales causas del drama.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA