16 de noviembre de 2025 - 00:00

Sofía Diamante: "Argentina necesita varios años seguidos de crecimiento para salir del estancamiento"

La economista Sofía Diamante, quien será parte del evento de fin de año de diario Los Andes, analiza el panorama tras las legislativas, el rol del Banco Central, la presión sobre las bandas cambiarias y las claves para atraer inversiones.

La economía argentina está en una nueva etapa después de unas elecciones legislativas que le dieron al Gobierno mayor margen político y reordenaron expectativas en los mercados.

La discusión pública gira en torno a la capacidad del Banco Central para recomponer reservas, la sustentabilidad del esquema de bandas cambiarias, las metas con el FMI y el desafío de sostener un sendero de estabilidad mientras sectores clave muestran niveles de actividad dispares. En este clima, el debate económico vuelve a ocupar el centro de la agenda.

En ese contexto, conversamos con Sofía Diamante, economista recibida en la Di Tella y periodista de La Nación, quien el 4 de diciembre estará en el Hotel Sheraton como una de las expositoras del evento organizado por Diario Los Andes en el marco de su 142° aniversario.

En esta entrevista, analiza las perspectivas para 2026, los riesgos del actual programa económico y las reformas que determinan la capacidad del país para crecer y atraer inversiones.

Sheraton Mendoza Hotel 1

–Con el panorama político más claro tras las elecciones legislativas, ¿cómo ves las perspectivas económicas de la Argentina para 2026?

–La contundente y sorpresiva victoria del gobierno en las últimas elecciones legislativas le dio margen de maniobra y un respiro, después de que los meses previos la economía haya llegado muy tensionada al 26 de octubre. Según estimaciones del Banco Central, la gente dolarizó el 40% de los pesos en circulación, tanto por compra de dólares como por títulos ajustados a la variación del tipo de cambio o por compra de dólar futuro. Por esto el gobierno tuvo que pedir ayuda al Tesoro de Estados Unidos para que el tipo de cambio llegase estable cerca del techo de la banda cambiaria de las elecciones.

La victoria le permite tener margen para implementar algunos cambios para la segunda parte del plan de gobierno. Las tasas de interés bajaron y ahora están en torno al 23% nominal anual. El tipo de cambio sin intervención está dentro de la banda cambiaria, al 6% de distancia del techo. Sigue habiendo preguntas acerca del esquema cambiario y monetario que va a implementar el gobierno. Si bien tiene superávit fiscal, todavía hay dudas acerca del balance del Banco Central, donde las reservas son negativas en aproximadamente 12 mil millones de dólares. El gobierno afirmó que va a comprar y acumular reservas, lo que es un cambio respecto de lo que decía previo a la elección. Ahí surge la pregunta de si el tipo de cambio podría subir si el gobierno compra dólares. El Ejecutivo insiste en que no, que va a haber un ingreso de flujo de capitales muy fuerte por inversión o por empresas que salgan al mercado a emitir deuda, y que eso permitirá acumular reservas sin que el tipo de cambio suba demasiado.

Algunos economistas creen que el gobierno debería aprovechar y comprar más dólares, con un tipo de cambio un poco más alto, para llegar con un colchón importante para 2027. Por lo pronto, se espera que el PBI crezca en torno al 4% y que la inflación baje del 30% a cerca del 17% anual. Algunos economistas creen que el gobierno debería aprovechar y comprar más dólares, con un tipo de cambio un poco más alto, para llegar con un colchón importante para 2027. Por lo pronto, se espera que el PBI crezca en torno al 4% y que la inflación baje del 30% a cerca del 17% anual.

–El Banco Central sigue con un nivel de reservas netas negativas y necesita cumplir metas exigentes con el FMI. ¿Cómo evaluás la estrategia oficial para recomponer reservas y qué riesgos ves en la actual dinámica de intervención dentro de las bandas?

–El ministro de Economía, Luis Caputo, dijo que la meta de acumulación del FMI no tiene sentido porque el gobierno ya consiguió los dólares para afrontar los vencimientos próximos, particularmente el de unos 4.200 millones de dólares en enero. Aun así, hay necesidad de acumular reservas. El equipo económico ahora admite que debe avanzar en ese sentido. La duda es cuántas reservas puede acumular cuando el techo cambiario está cerca de $6.502 y el tipo de cambio opera a poca distancia. Un techo más arriba sería una situación más cómoda, pero el discurso oficial insiste en que las bandas cambiarias no se tocan.

–Uno de los pilares de la Ley Bases fue el RIGI. ¿Pensás que este marco puede convertirse en un verdadero motor de ingreso de capitales?

–El RIGI fue pensado para incentivar inversiones en gas natural licuado y en cobre. Hay disposición de las empresas para invertir. Las elecciones las predispuso bien, porque vieron que el ajuste fiscal y los cambios del gobierno, como el aumento de tarifas energéticas, fueron apoyados por la sociedad. Un proyecto de cobre requiere inversiones en torno a 10 mil millones de dólares, y los actuales rondan los 3 mil millones, que son importantes pero insuficientes para las grandes inversiones.

Todavía hay restricciones cambiarias: las empresas no pueden girar ganancias por años anteriores a 2025 y existen restricciones cruzadas entre el mercado oficial y el paralelo. Las empresas esperan que se eliminen estas trabas.

Falta para un boom de inversiones en la economía real, pero sí se espera ingreso de capitales financieros. Durante los primeros dos años del gobierno de Macri entraron más de 20 mil millones de dólares; el gobierno cree que algo de eso puede llegar y permitir acumular reservas. Falta para un boom de inversiones en la economía real, pero sí se espera ingreso de capitales financieros. Durante los primeros dos años del gobierno de Macri entraron más de 20 mil millones de dólares; el gobierno cree que algo de eso puede llegar y permitir acumular reservas.

–El riesgo país bajó, pero todavía está alto. ¿Qué tendría que pasar para que la Argentina pueda volver a financiarse a tasas más razonables?

–Bajó de más de 1.000 puntos a alrededor de 600 tras las elecciones, pero sigue alto comparado con Uruguay, Chile o Brasil, que están en torno a 100. Con un riesgo país de 600, al Estado le cobrarían tasas cercanas al 10%. El objetivo es bajarlo por debajo de 500. Para eso se necesita acumular reservas, aprobar el presupuesto y las reformas tributaria y laboral. Si hay reveses y no se aprueban, el riesgo puede estancarse. Las empresas empezaron a emitir obligaciones negociables a tasas menores que las del Estado.

–En este proceso de estabilización, ¿cuánto pesa realmente la disciplina fiscal y el cumplimiento de las metas con el FMI en la recuperación de la confianza de los inversores? ¿Es suficiente la austeridad o hace falta una agenda más amplia de reformas estructurales?

–Haber logrado el equilibrio fiscal en los primeros meses sí le permitió al gobierno estabilizar la situación económica y quedó una situación donde la inflación estaba más arriba de 215% y había mucho nerviosismo, mucha incertidumbre, un banco central que tenía reservas negativas en torno a 11.500 millones y era un gobierno que era débil políticamente, sin gobernadores, sin intendentes, sin mayoría en ninguna de las dos cámaras, así que la situación de lograr del día uno tener disciplina fiscal fue una buena señal que empezó a darle rendimiento al gobierno a mediados del primer año de gestión donde le ganó esa credibilidad en lo fiscal. Además en la primera parte del año también, primera parte de 2024, el gobierno también acumulaba reservas y le había encontrado una solución muy buena al tema de todos los importadores que le debían a sus proveedores del exterior con la emisión de los BOPREALES,muy buenas medidas de emergencia para la situación en la que estaba la Argentina.

Ahora, pensando hacia adelante, lo que tiene que lograr este gobierno es encadenar varios años seguidos de crecimiento, porque si uno ve cómo está la actividad económica, bueno, hay sectores que están por arriba de cómo estaban en 2023, como puede ser energía y minería o el agro, pero teniendo en cuenta que en 2023 hubo una sequía fuerte, pero hay otros sectores como la industria, la construcción, que están muy por debajo de 2023.

Perfil

  • Sofía Diamante es redactora especializada en Economía y Negocios.
  • Estudió Economía en la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), donde también completó la Maestría en Periodismo de La Nación.
  • Su trabajo se centra en el análisis económico y de negocios.
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