Flybondi volvió a operar luego de casi dos semanas sin servicio por una supuesta crisis y comenzó un proceso de normalización que será gradual. Al mismo tiempo, los nuevos dueños de la empresa acusaron a la gestión anterior de haber dejado “irregularidades que afectaron el funcionamiento” de la compañía.
La nueva conducción informó que una auditoría interna detectó diferencias entre los datos presentados por el anterior directorio y la situación real de la empresa. Esa investigación derivó de la salida del ex CEO y parte del equipo directivo, además de una denuncia por “presunto fraude”.
Por otro lado, pese a las críticas recibidas, la compañía explicó que el parate “fue necesario”.
Según explicó, respondió a la necesidad de corregir problemas heredados antes de retomar la actividad. También se informó que el proceso de “reconstrucción” comenzó tras el ingreso de COC Global Enterprise como accionista mayoritario.
Comunicado oficial: “Presentaremos una denuncia”
El grupo estadounidense, que desembarcó en junio de 2025, invirtió US$70 millones para sostener la operación. Además, inició un proceso de due diligence que finalizará el 31 de julio y que, según la empresa, permitió detectar importantes inconsistencias en la administración anterior.
En la primera jornada tras el regreso, Flybondi realizó diez vuelos utilizando dos aeronaves. La compañía prevé incorporar de forma progresiva otros seis aviones hasta alcanzar una flota operativa de ocho unidades durante esta primera etapa.
Pese al reinicio de los servicios, la aerolínea reconoce que todavía está lejos de recuperar su nivel habitual de actividad. Las reiteradas cancelaciones de las últimas semanas impactaron en la ocupación de los vuelos y en la confianza de los pasajeros.
En un comunicado, Flybondi “agradeció la paciencia de los usuarios afectados” y sostuvo que la administración anterior se había alejado de los principios de eficiencia, seguridad y servicio al cliente. También confirmó que “presentará una denuncia contra el exvicepresidente de la empresa”.