Esperan que crezca la demanda de la industria del conocimiento por la IA en 2026

El sector cierra un año de transición por la inteligencia artificial, y se prepara para otro en el que entienden habrá oportunidades de crecimiento.

En 2025, la industria del conocimiento no pudo escapar, como la mayoría de las actividades económicas, al efecto preelectoral, con el freno que siempre conlleva. También fue un año en el que la IA trajo cambios fuertes en las perspectivas de negocios. El 2026 se perfila como uno en el que la demanda podría crecer, de la mano de la reconversión tecnológica.

La inteligencia artificial viene impulsando “revoluciones” en el trabajo. Y el sector del conocimiento, por ser tecnológico, se vio atravesado fuertemente por este proceso, que impactó en las dinámicas laborales, abrió la posibilidad a nuevas empresas y desafió a las que seguían trabajando con modelos más tradicionales.

Y la misma IA es la que, entienden, puede traer oportunidades de expansión, ya que se espera que otros sectores, desde el agro a la industria, empiecen a incorporar estas herramientas para ser más competitivos, lo que implicará un incremento de la demanda de servicios basados en el conocimiento.

Primer estudio sobre uso de Inteligencia Artificial en el Gran Mendoza, realizado por la consultora Demokratía
Industria del conocimiento

Industria del conocimiento

Efecto elecciones

Sin embargo, más allá de esta tendencia más global, la actividad también se vio impactada por la situación política y económica local, con el compás de espera que suele generarse en los meses previos a las elecciones.

Rodolfo Giro, vicepresidente de Conocimiento de la Federación Económica de Mendoza (FEM) y socio fundador de Interbrain, señaló que el 2025 “ha sido un año complejo, con muchas incertidumbres”, y que el proceso electoral tuvo su impacto, especialmente en los clientes corporativos.

Trabajamos con empresas grandes y muchas estaban esperando a ver qué pasaba con las elecciones. La tecnología es un servicio y, aunque no te afecta directamente, sí impacta en tus clientes, que frenan proyectos hasta que se aclara el escenario”, señaló.

“En 2025, el sector no pudo escapar al efecto preelectoral, con el freno que eso siempre conlleva”, señaló Juan Cepparo, director ejecutivo del Polo TIC. Explicó que la incertidumbre macroeconómica y política impactó especialmente en las pymes tecnológicas, que tienen más clientes locales. “Muchas empresas optaron por congelar proyectos, cuidar la caja y priorizar la eficiencia”, indicó.

Añadió que, en términos generales, se produjo una desaceleración en la contratación y en las decisiones de inversión, sobre todo en empresas pequeñas y medianas. Sin embargo, el último trimestre del año dejó señales más alentadoras. “Empezamos a ver un repunte gradual, especialmente en empresas de software, servicios basados en el conocimiento, inteligencia artificial y servicios profesionales”, detalló.

Trabajo e Inteligencia Artificial
Trabajo e Inteligencia Artificial

Trabajo e Inteligencia Artificial

Revolución interna

Giro señaló que, más allá del “parate” previo a las elecciones, están cerrando un muy buen año en su empresa y que el crecimiento estuvo impulsado, principalmente, por los servicios vinculados a datos e inteligencia artificial, un segmento que registró una fuerte demanda; aunque aclaró que también desarrollaron proyectos en otras áreas de la compañía.

Consideró que la inteligencia artificial está generando un punto de quiebre en la industria del software. “El impacto ha sido enorme. Se reconfiguró la forma de trabajo. Nunca hubo tanto trabajo como ahora”, aseguró.

Si bien descartó que se pierdan empleos, señaló que hay una redefinición de roles. “Los programadores no desaparecen, se ponen en otro lugar. La inteligencia artificial funciona como un asistente, un copiloto, y la usamos todo el tiempo”, precisó.

También destacó la aparición de nuevas empresas que ya incorporan la IA desde su origen. “Están surgiendo compañías que nacen con la inteligencia artificial en el ADN: sistemas contables, ERPs, soluciones que ya la traen de manera nativa”, explicó. Ese proceso, reconoció, genera tensiones: “Hay sistemas antiguos que van a ser reemplazados. En todo cambio hay ganadores y perdedores”.

Cepparo, por su parte, evaluó que, producto de la irrupción de la IA, se trató de “un año de reordenamiento”, que aceleró transformaciones internas en el sector. Mencionó, a modo de ejemplo, que se redujo la demanda de perfiles junior en tareas más operativas, porque hoy están siendo realizadas por la inteligencia artificial. En contrapartida, se sostuvo -e incluso creció- la demanda de perfiles con mayor seniority y capacidad de adaptación.

Los programadores no sólo son buscados por industrias del software sino también por empresas que avanzan en la transformación digital. (Gentileza Grupo Consultores de Empresas).
Los programadores no sólo son buscados por industrias del software sino también por empresas que avanzan en la transformación digital. (Gentileza Grupo Consultores de Empresas).
Los programadores no sólo son buscados por industrias del software sino también por empresas que avanzan en la transformación digital. (Gentileza Grupo Consultores de Empresas).

Perspectivas

De cara a 2026, el director ejecutivo del Polo TIC se mostró bastante optimista. “Lo veo como un año de oportunidades, sobre todo si se consolida la estabilidad macro y las empresas pueden decir: ‘estas son las reglas del juego y construimos desde acá’”, planteó.

Entre los sectores con mayor potencial mencionó los servicios basados en inteligencia artificial aplicados a negocios tradicionales, como la industria, el agro, la energía y el turismo. “La matriz productiva está entendiendo que incorporar tecnología ya no es opcional. Quien no lo haga, pierde competitividad. Y eso está generando nuevas oportunidades para emprendedores y empresas tecnológicas”, avizoró.

Giro compartió su mirada favorable para el año próximo. “Es una industria que sigue creciendo y que, con estabilidad económica y reglas claras, se ve muy favorecida”, afirmó.

Por otra parte, resaltó que el sector se consolidó entre los principales rubros exportadores del país. “Hace tiempo dejamos de pelear el tercer o cuarto puesto con la industria automotriz. Hoy, la economía del conocimiento está firme en el top cinco de exportaciones”, señaló, y destacó el crecimiento de áreas como la biotecnología y las empresas tecnológicas aplicadas al agro.

Entre julio de 2024 y junio de 2025, las exportaciones argentinas de la Economía del Conocimiento alcanzaron un récord de US$ 9.685 millones, lo que representa un incremento interanual del 20,8%. Además, consolidó a la actividad como el tercer complejo exportador del país.

Los datos del informe más reciente elaborado por Argencon -entidad que nuclea a empresas prestadoras de servicios del sector- registran que el crecimiento en el país duplicó el promedio mundial, que según la OMC fue de 9,5%.

Economía Conocimiento Software

Desafíos

Aunque el panorama sea alentador, la actividad no está exenta de cuestiones por resolver. Cepparo destacó que la normalización macroeconómica y un tipo de cambio más realista aportan previsibilidad, y que también fue positiva la reducción del riesgo país, pero que la reactivación no es inmediata.

Subrayó que Mendoza tienen algunas ventajas estructurales, como talento calificado, costos competitivos frente a otras grandes ciudades y una articulación público-privada que involucra universidades, clústeres y polos tecnológicos.

Pese a eso, consideró que hay temas pendientes, como la necesidad de mayor estabilidad normativa, ajustes en la Ley de Economía del Conocimiento -cuyos requisitos dejaron afuera a muchas empresas-, un esquema impositivo más competitivo y mejores incentivos a la exportación. También alertó sobre el alto costo laboral, especialmente para pymes y startups en etapas tempranas.

El director de Conocimiento de la FEM valoró la desaceleración inflacionaria y la mayor previsibilidad cambiaria. “No se trata de un dólar alto o bajo, sino de un dólar estable. Que haya una sola referencia y que no sea ilegal operar en dólares es muy saludable para el sector”, afirmó. Según explicó, eso evita que las exportaciones de software se canalicen desde otros países y fortalece la competitividad local.

También subrayó que la estabilidad es clave para vender tecnología al mundo. “El software es una promesa de algo intangible. Para invertir, los clientes necesitan confianza y reglas claras”, concluyó.

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