El mercado interno de vinos en Argentina mostró en junio una clara señal de reactivación interanual al comercializar un total de 612.686 hectólitros, lo que representó un incremento del 5,8% en comparación con el mismo mes del año pasado. Asimismo, las ventas mostraron un repunte del 7,0% en la comparación con mayo. Con este desempeño, el acumulado del primer semestre cerró con una leve variación positiva del 0,8%, totalizando 3.437.494 hectólitros despachados.
Sin embargo, detrás del número global positivo emitido por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las cifras revelan un cambio estructural en los patrones de consumo de los argentinos. El crecimiento estuvo traccionado casi exclusivamente por el segmento de vinos sin mención varietal, que se disparó un 19,1% interanual en junio hasta alcanzar los 422.209 hl, pasando a explicar casi el 69% del volumen total.
Por el contrario, las ventas de vinos varietales sufrieron un desplome del 17,9% en comparación con junio de 2025 (-24,5% en el acumulado del año), evidenciando cómo el consumidor busca resguardar su poder adquisitivo volcándose a alternativas de menor precio medio.
Evolución del consumo de vino en junio de 2026
El tetra brik al frente y marcado liderazgo de Mendoza
La migración hacia compras más austeras también se reflejó de manera contundente en la elección de los formatos de despacho. Aunque la botella de vidrio sigue siendo el envase predominante con un 66,4% de participación, los despachos en Tetra Brik anotaron un fuerte avance del 13,5% interanual en junio, concentrando 192.939 hectólitros.
También crecieron con fuerza formatos alternativos como el Bag in Box (+177,7%), mientras que cayeron opciones tradicionales de mayor escala como la damajuana (-23,2%). En cuanto a tipos de vino, los tintos y rosados (vino color) ganaron terreno subiendo un 8,9% interanual, en contraste con los blancos, que cayeron un 2,3%.
En la radiografía federal, Mendoza consolidó su posición como motor principal de la industria vitivinícola argentina. La provincia concentró el 90,1% del vino comercializado a nivel nacional durante junio, despachando 552.297 hectólitros, lo que implicó un crecimiento del 8,9% frente a junio de 2025 y un alza acumulada del 8,5% en el primer semestre. San Juan se ubicó en segundo lugar con el 5,1% del mercado, aunque registró una dura caída del 36,8% interanual. En contraste, provincias como La Rioja (+80,1%) y Salta (+20,6%) mostraron números fuertemente positivos impulsados por dinámicas regionales específicas.
El consumo per cápita toma aire en el promedio mensual
En el análisis del consumo per cápita, junio arrojó un promedio estimado de 1,32 litros por habitante, superando los 1,25 litros registrados en el mismo mes del año previo. Este registro mensual permitió sostener el promedio acumulado en los primeros seis meses del año en 7,40 litros por persona.
A pesar del leve alivio acumulado en lo que va del 2026, los números del informe del INV siguen ubicando a la vitivinicultura nacional en un escenario de reconfiguración. La brecha entre el consumo de varietales y vinos comunes ratifica que, en tiempos de presupuestos ajustados, la competitividad de precios y la versatilidad de los envases masivos son las herramientas decisivas para sostener los volúmenes de venta en las góndolas argentinas.