La Municipalidad de General San Martín enfrenta un elevado nivel de morosidad en el cobro de las tasas municipales. Según datos oficiales, alrededor del 60% de los contribuyentes mantiene deudas con la comuna, una situación que impacta de manera directa en uno de los principales ingresos con los que se financian los servicios y las obras públicas.
El dato implica que apenas cuatro de cada diez vecinos o contribuyentes tienen sus obligaciones al día, mientras que la mayoría registra atrasos en el pago de tributos municipales.
Frente a este escenario, el municipio mantiene vigente una moratoria que permanecerá abierta hasta el 23 de septiembre. El plan contempla descuentos de hasta el 80% sobre los intereses para quienes cancelen de contado y alternativas de financiación de hasta 24 cuotas, con beneficios decrecientes según el plazo elegido.
La medida alcanza las deudas generadas hasta el 31 de diciembre de 2025 por tasas de servicios a la propiedad raíz, comercio e industria y cementerio. Las obligaciones correspondientes a 2026 quedaron excluidas del régimen.
La necesidad de fortalecer la recaudación se da, además, en un contexto de menor disponibilidad de recursos provenientes de la coparticipación. De acuerdo con la información difundida por el municipio, esos ingresos registraron una disminución de entre el 30% y el 50%, lo que obligó a reforzar los mecanismos de recuperación de recursos propios para sostener el funcionamiento de la comuna.
Pese a ese escenario, desde el municipio aseguraron que el plan de obras públicas continúa en ejecución y que la administración mantiene el equilibrio de sus cuentas, priorizando las inversiones consideradas esenciales.
Los contribuyentes interesados en adherirse a la moratoria pueden hacerlo de manera presencial en la Dirección de Recursos Municipales o a través del sitio web oficial del municipio, donde es posible consultar el estado de la deuda y optar por la modalidad de pago más conveniente.
El municipio aclaró que los descuentos previstos en el régimen se aplican exclusivamente sobre los intereses generados por la mora y no sobre el capital adeudado. De esta manera, la iniciativa busca ofrecer una oportunidad de regularización a quienes mantienen obligaciones pendientes sin modificar el monto original de las tasas.
La caída de la actividad también golpea la recaudación
El elevado nivel de morosidad en el pago de las tasas municipales no puede analizarse de manera aislada. En San Martín, como en buena parte del Este mendocino, la desaceleración de la actividad económica se hizo sentir con fuerza durante el último año, especialmente en el comercio y los servicios.
El consumo interno continúa mostrando signos de debilidad y muchos comercios trabajan con ventas inferiores a las registradas en años anteriores. A ello se suma el aumento de los costos operativos, que redujo los márgenes de rentabilidad y obligó a numerosos establecimientos a ajustar gastos, reducir personal o directamente cerrar sus puertas.
Ese escenario repercute de manera directa en las finanzas municipales. Cuando disminuye la actividad comercial y las familias priorizan el pago de servicios esenciales como la energía, el gas o el agua, las tasas municipales suelen quedar relegadas entre las obligaciones, incrementando los niveles de morosidad.
En ese contexto, la implementación de una moratoria busca recuperar parte de esos recursos sin aumentar la presión tributaria sobre quienes ya cumplen con sus obligaciones. Al mismo tiempo, la comuna intenta compensar la menor disponibilidad de fondos provenientes de la coparticipación, en un escenario donde la recuperación económica todavía no logra consolidarse en el departamento.